La guerra de patentes entre Apple y Samsung comenzó hace cinco años por aspectos del diseño y características software de teléfonos y, como las cosas de palacio van despacio, no ha sido hasta ahora cuando un juez de Estados Unidos ha prohibido la venta de estos teléfonos en territorio norteamericano.

Así que ya no se podrán vender los teléfonos que infringen ciertas patentes de Apple como deslizar para desbloquear o patentes relacionadas con el autocorrector del teclado entre otras, lo que incluyen los Galaxy S II y III o el Galaxy Nexus, que aunque puedan parecer modelos antiguos, se seguían vendiendo en pequeñas tiendas o en grandes superficies como teléfonos de segunda mano.

Aunque Samsung no vaya a sufrir un gran impacto económico por culpa de esta sanción, ha declarado que se trata de "un abuso del sistema judicial por parte de Apple". El impacto económico proviene de los 548 millones de dólares que Samsung le ha tenido que pagar a Apple con motivo de la resolución del juicio, que ha desembocado en la prohibición de estos terminales.

Vía: Ars Technica.