Los problemas de Uber en Europa continúan, ya que la compañía estadounidense está demostrando que su criterio sobre lo que puede y no puede hacer dentro de los países de la Unión Europea choca de frente con la realidad legal. Las últimas protestas de taxistas que han tenido lugar en Francia han llevado al gobierno a tomar partido por uno de los bandos.

En este caso, a favor de los taxistas que, tras el bloqueo que han realizado de las entradas a los aeropuertos de Charles de Gaulle y Orly situados en París, el ministro del interior ha afirmado que la nación debería realizar una prohibición del servicio UberPOP, la marca del transporte no profesional de pasajeros de Uber para Europa.

Actualmente los sindicatos de taxistas mantienen una lucha en el Tribunal Constitucional, que en septiembre tomará una decisión de si UberPOP puede seguir operando o no en Francia. Pero la presión adicional de los taxistas bloqueando los aeropuertos de París puede acelerar que el gobierno tome cartas en el asunto. Las protestas han tomado un cariz violento en algunos lugares, y han forzado a la intervención de los antidisturbios.

En la mayoría de los países europeos es necesario disponer de una licencia de taxi para realizar el transporte de pasajeros, cosa que no ocurre en EE. UU., por lo que los chóferes de Uber están prestando un servicio por el que no pagan impuestos como los taxistas, ni pagan las oportunas licencias, haciendo competencia desleal.

Vía: Reuters.