AMD presentó la semana pasada nuevas tarjetas gráficas, pero también dejó clara su intención de futuro de no competir en precio sino crear productos más potentes a la altura de la dura competencia de Intel. Es el tipo de estrategia que esperan les de éxito con los nuevos núcleos Zen. Pero eso será en 2016, y mientras tanto tenemos en su lugar las APUs Carrizo-L.

Las APUs (Accelerated Processing Unit, unidad de procesamiento acelerada) usa una arquitectura para combinar de forma más eficiente un procesador y una GPU de la serie Radeon. De momento AMD no ha conseguido sacarle el máximo partido a esta arquitectura, pero que el próximo año con el cambio de núcleos puede dar mucho de lo que hablar.

Las cinco nuevas APUs basadas en Carrizo-L están destinadas a los equipos portátiles y todo en uno y tienen un consumo de entre 10 y 25 W. Están basadas en la microarquitectura Puma+ a 28 nm, utilizando un socket FP4 compatible hacia atrás con las APUs Kaveri que están actualmente a la venta. La GPU incluida es compatible con DirectX 12, y AMD asegura que es más potente que las Radeon incluidas en las actuales APUs.

Con la llegada de Carrizo-L, AMD ha procedido a realizar un recorte de precios de sus actuales APUs. El precio del A8-7850K baja a los 127 dólares (de los 143 $ en los que se encontraba actualmente), y el resto de APUs Kaveri verán reducido su precio en proporciones similares. Actualmente los procesadores Carrizo-L están disponibles en China, y su puesta a la venta a nivel mundial comenzará muy pronto.

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Vía: AnandTech.