La semana pasada surgieron rumores de la llegada de una sustituta de la Surface 2, pero sin procesador ARM y sin Windows RT, para alegría de muchos. Esa tableta ha sido finalmente presentada por Microsoft, con el nombre de Surface 3, y viene acompañada de Windows 8.1, y será actualizable a Windows 10.

Buena presentación y hardware

La tableta incluye un procesador Intel Atom X7 basado en la arquitectura de 14 nm de Cherry Trail (Broadwell), acompañado de 2 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento. La GPU que utiliza el procesador es una Intel HD Graphics, de poca potencia pero suficiente para el trabajo ofimático para el que se orienta esta tableta. Su pantalla de 10,8 pulgadas tiene una resolución de 1920x1280 píxeles, en una relación de aspecto 3:2, muy interesante en una tableta o convertible.

El diseño de la tableta es muy similar, tanto en el aspecto exterior como en el del soporte que integra en su parte de atrás. Se puede considerar totalmente que es una versión descafeinada de la Surface Pro 3, con todas sus ventajas y todo lo que aporta al terreno de los convertibles.

Conectividad y precio

Tiene conectividad por Bluetooth 4.0, Wi-Fi 802.11 b/g/n/ac, un puerto USB 3.0, otro puerto Mini DisplayPort y lector de tarjetas microSD. Como ocurre con otras tabletas, añade diversos sensores (luz ambiente, giróscopo, acelerómetro, proximidad y magnetómetro), además de una cámara frontal de 3,5 megapíxeles y trasera de 8 MP.

La tableta va a está disponible para reservar hoy mismo, por 500 dólares en EE. UU. y en España por 599 euros. Se pondrá a la venta el 5 de mayo en EE. UU. y el 7 de mayo en España. La versión con 128 GB de almacenamiento, 4 GB de RAM y LTE costará 719 euros. La funda Type Cover cuesta otros 129 euros/dólares, pero viene acompañada de un lápiz digital muy similar al de Surface Pro 3 de forma gratuita.

La última palabra

Como comenté en su momento, por los datos que se conocían de procesador aposté por un Intel Atom de los Cherry Trail porque el rango de precios que tenía que atacar era el de los 400 a 500 euros, y más o menos va a ser así. Las empresas están aprovechando la fuerza del dólar para subir precios y los 500 dólares que va a costar se traducen en 600 euros (pero nuestros sueldos siguen siendo los mismos).

En lo que me equivoqué es que no aposté porque lo llamaran Surface 3 para distanciarse de esa gama maldita de tabletas, pero los chicos de publicidad de Microsoft no son los mejores en este terreno y han preferido mantener la nomenclatura. Prever el futuro es algunas veces complicado, y más con empresas como Microsoft. Aunque en realidad la empresa quiere hacer de Surface un producto rentable a largo plazo y sacarse un nuevo nombre o nomenclatura no sería tarea fácil.

Surface 3 puede ser una buena opción para aquellos que quieran adquirir un portátil y estén indecisos por comprar algún convertible. Pero por apenas 200 euros de diferencia con la Surface Pro 3 en España... no la veo como la mejor inversión, sobre todo porque la Surface Pro 3 con Core i3 se puede adquirir por incluso 700 euros. La Surface 3 tendría que costar unos 500 euros para ser realmente una buena opción de compra.