Sony llega al Mobile World Congress con un nuevo teléfono y una nueva tableta, aunque esta última ya se había filtrado (por descuido de la empresa) su llegada. En el caso del teléfono, se trata del Xperia M4 Aqua, que llega con la intención de cubrir el hueco de la gama media-alta de la compañía.

Incluye un procesador Snapdragon 615 de 64 bits, que junto con Android 5.0 Lollipop y 2 GB de RAM es un buen punto de partida para los interesandos en los productos de Sony. Su cámara trasera de 13 megapíxeles cuenta con sensor Sony Exmor RS, apertura f/2.0 e ISO 3200. La cámara delantera es de 5 megapíxeles con gran angular con 88º de campo de visión, ideal para selfis.

Su grosor de 7,3 mm junto con el habitual aspecto de los terminales de Sony hacen que tenga una gran pinta, y podría ser un buen candidato de compra para el segmento de los 200 a 250 euros. Al menos con el tiempo, ya que en su lanzamiento costará 299 euros y se pondrá a la venta en la primavera en más de 80 países.