NVIDIA está en plena racha de mala prensa. A los problemas en el acceso a la memoria de la GTX 970 más allá de sus primeros 3,5 GB, ahora una modificación en los últimos drivers que desactiva la capacidad de overclocking de las gráficas Serie 900M (para portátiles). Esto ha causado revuelo entre algunos propietarios de los 970M y 980M.

NVIDIA alega que los portátiles no están preparados para soportar overclocking, y que estuvo permitido por un fallo por su parte. Pero un usuario en los foros de NVIDIA, totalmente airado, les ha espetado que tiene que ser él el que decida si hacer overclocking o no, y si quiere o no invalidar la garantía del portátil.

Desde un punto de vista legal, el usuario no está en lo cierto. NVIDIA tendría que especificar en algún lado que hacer overclocking a estas tarjetas gráficas podrían llevar a daños graves al portátil, como hace con las de sobremesa, cosa que no ocurre. Se puede ver más como un movimiento para evitar posibles demandas que la intención de molestar a unos pocos usuarios. Que, sinceramente, los portátiles, incluso los de gaming, no están diseñados para disipar tanto calor sin generar cantidades absurdas de ruido (de 55 o más dB), y eso sin hacer overclocking, con algún portátil muy concreto que no supera los 50 dB.

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Vía: TechPowerUp.