AMD está situado sobre arenas movedizas. Tras anunciar que ha perdido 330 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2014 y un ha experimentado un descenso en las ventas de sus procesadores y tarjetas gráficas del 15%, su director ejecutivo ha comentado que sólo sacarán nuevos productos después de mazo.

La compañía tiene puesta la mirada en Carrizo, su nueva arquitectura de APUs (Accelerated Processing Unit). Estos chips incluyen buenos procesadores y GPUs capaces de compartir núcleos para mejorar el rendimiento. Pero seguirán estando basados en Bulldozer, específicamente en la revisión Excavator, una microarquitectura que no le ha dado buenos resultados y que ha fortalecido a Intel en el proceso.

AMD necesita demostrar que puede crear procesadores a la altura de Intel, tanto en consumo como en rendimiento, y tras un año en el que no ha presentado nada nuevo a destacar, 2015 es un año decisivo. Ceder más terreno a la competencia puede ponerle en una situación aún peor.

En el segundo trimestre se rumorea que lanzará la R9 380, que contará con 4.096 núcleos basados en la arquitectura Graphics CoreNext 1.2, ya utilizada en la R9 285, y que llegará con 4GB de memoria.

Vía: Tech Power Up.