En estos días de las frases que más se van a oír en boca de los fandroides es: 'mira, los que decían que no sacarían un teléfono con pantalla grande'. La realidad es que ni Steve Jobs ni Tim Cook dijeron que no sacarían nunca un teléfono grande, si no que las pantallas grandes tenían (hace tres y cuatro años, cuando la pantalla Retina hizo su primera incursión) problemas tecnológicos que tenían que ser solucionados primeramente para que pudieran pensar en incluirlas en el iPhone.

A continuación os voy a dar mi punto de vista del teléfono. Quizás desde un punto de vista 'fanboy' puesto que uso productos Apple a diario y me encantan. De hecho aunque tengo otros teléfonos Android de gama alta y media, ninguno llena el hueco del iPhone 5s de ser realmente manejable. Yo no necesito trastear con los teléfonos, no necesito personalizarlos. Sólo necesito que funcionen perfectamente y eso iOS lo cumple por que además tiene plena integración con OS X. Si no usara un Mac, quién sabe, igual ni habría tenido nunca un iPhone. A muchos de vosotros vuestro Android seguro que cumple esto, por lo que espero que os déis cuenta de que no hay teléfono mejor ni peor, si no aquel que cumple o no nuestras expectativas y necesidades.

Un repaso a la pantalla

Puesto que llevamos más de un año con el boom de las pantallas grandes, gran cantidad de los problemas de fabricación de pantallas de teléfono con alta densidad de píxels se han eliminado. Fue en mayo de 2012 (hace dos años) cuando LG presentó la primera pantalla de 5 pulgadas Full HD, que entraría en producción meses después y que se vería en varios modelos (no muchos) a principios de 2013. Ha sido necesario un año más para que se vean en más modelos aún. Creo que mucha gente no es consciente de lo rápido que ha evolucionado Android desde principios del año pasado, y eso evita que puedan valorar adecuadamente el panorama tecnológico actual.

En ese mismo mes, mayo de 2012, Samsung presentó su Galaxy S3 con pantalla de 4,8 pulgadas Super AMOLED y resolución 1280x720 píxels, daba una densidad de 306 ppp, y no cubría el 100% de la gama sRGB, además de que la calidad de los colores, saturación, brilo y contraste dejaban mucho que desear para un gama alta. Al menos si lo comparamos con los de 2014, por que para la época estaba muy bien. Como he dicho, de eso hace sólo dos años.

La pantalla del iPhone siempre ha sido la mejor del momento, con máximo brillo y contraste para verse bien a la luz del día, cubriendo la gama sRGB y un buen porcentaje de la de Adobe RGB. Pero cuanto más píxeles empaquetas por pulgada, más difícil es mantener esa calidad. En estos dos años la tecnología de las pantallas ha mejorado y los procesos de fabricación también. Y por tanto, los problemas alegados por Steve Jobs y Tim Cook han desaparecido y ahora sí que no hay problemas relacionados con el tamaño de pantalla y puntos por pulgada para mantener la calidad de la pantalla bajo los estándares de Apple.

El iPhone 6 cuenta ahora con una pantalla de 4,7 pulgadas con resolución 1334 x 750 píxels, lo que arroja la misma cifra de ppp que las pantallas Retina anteriores: 326. Nítida, con 1400:1 de contraste estático y 580 nits de brillo. Pocas pantallas de un teléfono cuentan con estas características que permite verla perfectamente con luz directa del sol. Quien tenga un iPhone 5s (un servidor) sabe perfectamente que es un fuerte de las pantallas de Apple. La resolución elegida para el iPhone 6 permite mantener la compatibilidad con las aplicaciones que hay ahora mismo en la App Store, que siempre es de agradecer.

Apple A8

Un recurso frecuente de los contrarios al iPhone es que su procesador y memoria es peor que el de cualquier gama alta Android. Es un error, por que lo cierto es que es igual de potente, en gráficos y procesamiento, que el Snapdragon 800. Incluso mejor en juegos gracias a una resolución ajustada a lo que el usuario necesita para ver los gráficos nítidos. Daros una vuelta por los benchmarks de GeekBench y comparad lo que hace el A7 con dos núcleos y lo que hacen los Snapdragon 800 y 801 con cuatro núcleos. Spoiler: poca diferencia, gracias a la arquitectura de 64 bits del A7.

El A8 promete un 20% más de rendimiento en procesamiento y un 50% más de rendimiento gráfico. Esto último, unido a la enorme mejora de rendimiento de los drivers Metal de iOS, van a revolucionar la calidad gráfica de los juegos en dispositivos móviles. El dispositivo cuenta con posiblemente dos núcleos a 1,4GHz, aunque todavía no está totalmente confirmado.

En el terreno de la memoria, contaría posiblemente con 1GB de RAM, también sin confirmar. "¡¡1GB de RAM, vaya mierda!!", habrá dicho más de uno. Pero hay que tener siempre en mente que no se puede valorar el rendimiento de iOS valorándolo en función de Android. Un ejemplo rápido: HTC One M8 funciona mucho más rápido y la batería le dura mucho más ejecutando Windows Phone que Android. Gracias a que no usan ese subproducto de lenguaje de programación que es Java para las aplicaciones. Quien mucho abarca poco aprieta, y es lo que le pasa a Java (aunque el compilador ART de Google va a ayudar mucho en este aspecto cuando salga).

Esto lleva a que tanto Windows Phone como iOS precisan de menos hardware para ir igual de fluidos. Traduciéndolo a requisitos de RAM, iOS con 1GB de RAM hace tanto como Android con 2GB, por que no hay que olvidar que son sistemas operativos distintos con formas muy distintas de expulsar de memoria a las aplicaciones y que, en el caso de iOS, sí que se las hiberna por defecto (usuarios de Greenify en Android, sabéis de lo que hablo) y se gestiona mucho mejor la memoria (gracias a no usar aplicaciones en Java).

Resumiendo: Apple A8, mejor rendimiento con casi el mismo hardware. El sueño húmedo de Samsung para aumentar margen de beneficios. El aumento de resolución de pantalla (más píxels a mover) no influirá en el rendimiento gráfico debido a lo que he comentado de los drivers Metal.

El diseño del iPhone 6 es una mierda pena

El diseño del iPhone 6 sin duda me ha decepcionado. Apple se ha centrado en dar una pantalla realmente atractiva, de colores vivos y nítida, buen brillo y contraste. Pero aunque es el centro de atención de cualquiera que use un iPhone, el resto del diseño podría haber sido mucho mejor. Es como si hubieran dado un salto atrás a los primeros iPhone en lugar de arriesgar un poco más en el diseño. Una oportunidad desaprovechada.

La falta de ese bisel plano que caracterizaba al iPhone 5 y 5s no creo que ninguno de los usuarios de estos teléfonos lo echemos de menos, sobre todo del iPhone 5. Aunque queda visualmente estupendo, tiene el problema de que con roces un poco desafortunados se queda una muesca fácilmente en el biselado. Teniendo el máximo cuidado que tengo siempre con los teléfonos, mi iPhone 5s tien ya cuatro muescas que no lo afean salvo que te pongas a mirar su diseño detenidamente, pero ahí estarán para siempre.

Un teléfono tan redondeado es un estilo muy conservador por parte de Apple. Sí, es lo que lleva usando Apple en el iPad y en el iPod. De hecho con esa cámara que sobresale se parece mucho más al iPod que a anteriores iPhone. Pero es un diseño soso, con las bandas de plástico para hacer que funcionen bien las antenas del teléfono quedando en algunos casos feas, aunque supongo que a todo te acostumbras. Pero la primera impresión, si no miras la pantalla, no es buena.

La táctica de sacarse de la manga el doble toque en el botón de inicio para que baje la pantalla y poder alcanzar la parte superior es sin duda un curioso invento que puede dar buen resultado. Además hay que tener en cuenta que desde iOS 7 la navegación en las aplicaciones se hace sobre todo deslizando el dedo por los laterales hacia dentro de la pantalla para ir adelante y atrás, y puesto que iOS tiene los botones principales de las apps en la zona inferior, en muchas aplicaciones (como la de Geektopía) no hay ningún botón que tocar en la parte superior. Salvo, claro está, algo fundamental e indispensable y diferenciador de iOS: que al tocar en la barra de estado superior te hace scroll en cualquier aplicación al comienzo de una vista de scroll (como un listado de mensajes de correo, la parte superior de una web, etc).

Conclusión

No estoy contento con el iPhone 6. Sí, el hardware me parece estupendo. Gran cámara de fotos/vídeo que incluye esta vez sí estabilizador óptico de imagen, además del avanzado estabilizador digital que incluye iOS. En este caso 8 megapíxels me parecen más que suficientes, e ir a por más es una mala política si eso significa que la imagen es de peor calidad (más ruido, colores menos fieles a la realidad, difuminación de bordes, falta de definición y mil cosas más que ocurren en las cámara de baja calidad). No se le puede poner pegar a la cámara iSight por que no la tiene. Como digo, meter más megapíxels en una cámara no aporta nada a una foto si a cambio son píxeles de peor calidad (y en los ejemplos de fotos nocturnas esta cámara ya gana a la del LG G3).

Pero en el fondo, es un teléfono hecho para evitar perder cuota de mercado. Está hecho para aquellos que quieren un teléfono con pantalla grande por que, simplemente, está de moda. Es un teléfono para vender más, no para innovar. Algo más arriesgado por parte de Apple habría sido hacer un iPhone con mínimos bordes y quizás una pantalla de 4,3 pulgadas teniendo el mismo tamaño que el iPhone 5s. Igual para el iPhone 7 sí que sea así. Pero en mi caso no tengo utilidad para un iPhone 6 no me aporta ninguna ventaja sobre el iPhone 5s, que ya funciona totalmente fluido.

Además Apple ha caído en lo que le ocurre a los demás fabricantes de Android: un gama alta de 2013 no aporta nada con respecto a un gama alta de 2014. Aunque todo sea dicho que el Apple Pay es lo que realmente es una revolución. Si me dieran a elegir entre el Xperia Z3 y el Xperia Z1, me quedaría sin dudarlo con el Z1 por calidad/precio. El Xperia Z3 no aporta nada que no tenga ya el Z1, y cuesta la mitad. ¿iPhone 5s a 400 o 450 euros de precio de mercado o iPhone 6 de 699 euros? Pues iPhone 5s sin dudarlo ni un minuto.