Cuando el FBI cerró Megaupload a principios de 2012, estaba claro que el despliegue realizado y el trato dispensado a Kim Dotcom durante el registro no fue el más apropiado en una democracia. Por ello se había declarado ilegal por diversos fallos en las solicitudes de registro y en la forma de llevarlo a cabo, con armas semi automáticas y perros para, no sé, ¿evitar que Kim Dotcom detonara su mansión con una bomba nuclear?

Tampoco es que vaya a defender a Kim Dotcom, ya que me parece un personaje indecente por muchas de sus actuaciones a lo largo de los años, pero en esta situación creo que se extralimitaron. Para agravar la situación en la que se encuentra, ha sufrido un reverso judicial puesto que un juez de apelaciones ha estimado finalmente como legales los registros, aunque tuvieran defectos de forma, asegurando que no afectan al motivo por el que se pidieron.

Esto plantea un grave problema a Dotcom ya que está pendiente de extradición a los EE.UU, algo que está intentando evitar declarando todo el proceso como ilegal. Eso sí, el juez sigue estimando que la policía neozelandesa se equivocó al entregar al FBI el material e información (150 terabytes y 135 dispositivos digitales) incautados a Dotcom en vez de que permanecieran bajo su custodia. Esto le puede dar pie para declarar nulo un juicio en EE.UU en base a pruebas que no debería disponer el FBI en primera instancia.

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Vía: Ars Technica.