El precio de toda electrónica que lleve chips de DRAM y NAND está subiendo en el ecuador del año, y ya a pocos debe sorprender. Si alguien está reteniendo compras a ver si bajan los precios, que sepan que no ocurrirá antes de 2030, salvo que el sector de la inteligencia artificial deje de acaparar la compra de los chips de memoria, y eso no va a ocurrir. Así que Microsoft ha tomado la decisión de volver a subir los precios de las Xbox, un cambio que tendrá lugar a partir del 1 de agosto.

La subida es de 100 dólares por el modelo de Xbox Serie S de 512 GB hasta situarse en los 500 dólares, mientras que el de 1 TB aumenta de precio 150 dólares. De la Xbox Serie X, el modelo de 1 TB solo digital sube hasta los 750 dólares, la versión normal sube hasta los 800 dólares, y desparece la versión de 2 TB, o la habrían tenido que vender por unos 1100 dólares.

Con todo lo que insistieron muchos en tratar al Steam Machine como una consola, y que pusieron el grito en el cielo por los 1050 dólares que cuesta frente a lo que cuesta una consola, ahora ya no parece una diferencia tan grande. El problema de fondo no se va a subsanar, los precios de la DRAM y NAND han seguido subiendo desde comienzos de año, y para finales de año se sucederán nuevas rondas de aumento de precio en la electrónica de consumo. El viernes negro de este año será negro en el sentido trágico porque las ofertas no se espera que aporten un ahorro si el producto lleva algún chip de memoria.