Que el precio del Steam Machine iba a ser alto lo tenía claro desde el principio. Es un mini-PC, y por tanto iba a tener precio de mini-PC, no de consola. Los que quisieran algo barato, incluso dejando de lado el precio de la RAM y SSD que incluye, ya pueden mirar a otra parte. O no, porque el precio, por el mini-PC que es, me resulta interesante. El problema es que el precio oficial que le ha puesto Valve es de 1039 euros, y solo incluye 16 GB de RAM y 512 GB de SSD.

El procesador es de tipo Zen 4, de seis núcleos con multihilo, con una tarjeta gráfica RDNA 3 de 28 unidades de cómputo, que va a ser peor que una Radeon RX 7600 de 32 unidades de cómputo —tiene un 10-15 % menos de rendimiento—. El tema está en que es un mini-PC de 3.9 L, y hay que valorarlo como tal, no como un PC de sobremesa normal. Teniendo eso en cuenta, va a ser decente para jugar, aunque muchos pongan el ojo en los 8 GB de VRAM. Bueno, no son terriblemente necesarios, y con FSR 4.1 funcionando ya en RDNA 3 no me parece grave si se quiere jugar a FHD y 'ultra'. Ahora que el precio de la VRAM es disparatado, a las compañías les está dando por optimizar sus juegos. En fin.

Se puede comprar con el Steam Controller por 1108 euros, y hay una versiónd e 2 TB de SSD por 1359 euros. No hay versión con 32 GB de RAM, aunque sumaría como 200-300 euros al coste del equipo. Siendo un mini-PC de su tamaño y con esa potencia, no me parece mal. Ahora bien, una semitorre quince veces más grande se puede montar fácilmente con más potencia y menor coste. Como digo, mantened la discusión pensando en que es un mini-PC, no un PC normal, y mucho menos una consola, porque no solo sirve para jugar.

Vía: Videocardz.