Valve intenta demostrar que Linux es una plataforma buena para jugar, y por eso, tras el desastre de las Steam Machines de hace una década, ha vuelto al sector con el Steam Machine. Básicamente es un mini-PC que llegará con Linux pero al que, obviamente, se le podrá instalar Windows. Lo bueno es que los traductores de DX12 a Vulkan para ejecutar juegos sobre sistemas *nix están muy avanzados hoy en día. El problema con el Steam Machine es que es un producto más que se ha visto perjudicado por el disparatado precio de la DRAM y NAND. Así que Valve ha pospuesto su lanzamiento.

La compañía ya no habla de «principios de 2026» sino simplemente de «2026», lo cual puede ser en cualquier momento de aquí a diciembre… si es que no lo vuelve a revisar. Valve ha vuelto a decir claramente que la DRAM y NAND son las culpables de que el mini-PC no entre en producción.

El problema es que Valve es un actor menor en la contratación de DRAM —por volumen de compra—, y dudo mucho que quiera ponerle un precio de 2000 euros al Steam Machine para comérsela con patatas. Lo que hay que ver es si el resto de dispositivos anunciados junto a él, como el nuevo mando y las gafas de realidad virtual, saldrán antes que el Steam Machine. Probablemente sí.

Vía: 9to5Google.