El principal problema de las pantallas OLED es que las imágenes brillantes pueden iniciar un proceso de quemado de los ledes de los que están compuestos las pantallas. El resultado es que con el tiempo, si se dejara una imagen estática con zonas de alta iluminación, se produciría un problema de retención de imagen. Es el problema que más asusta a los más viciosos de los jugadores de la Switch OLED, aunque no parece que sea un problema.

Un yutubero lleva meses dejando una imagen estática en una Switch OLED, y tras 3600 horas de uso —unos cinco meses— ha empezado a aparecer cierto quemado de los ledes zonas altamente iluminada de la imagen usada. En el vídeo indica que en esas zonas se pueden muy ligeramente al tener por ejemplo la pantalla totalmente blanca. Seguirá dejando la imagen en la Switch OLED para ver hasta cuándo podría ser realmente un problema a la hora de usar la consola portátil de Nintendo.

Los paneles OLED actuales tienen muchos menos problemas de quemado debido a técnicas de mitigación que se han introducido. Además, el caso estudiado es extremo: ningún juego va a estar mostrar la misma imagen continuamente. Los juegos son muy variantes, y por tanto el problema se reparte más por todo el panel. Por tanto, 3600 horas en un caso extremo parece ideal, porque serían cinco años de usar dos horas diarias la consola antes de que se produjera un ligerísimo quemado de la pantalla.

Vídeo

Vía: Ars Technica.