Internet y la comunidad de jugadores ha estado revolucionada últimamente por culpa de la nueva propiedad intelectual de Blizzard en muchos años, y no es para menos porque simboliza un camio de rumbo en la compañía que comenzó con Hearthstone y Heroes of the storm.

Con estos dos juegos Blizzard salía de su zona de confort donde reinaba sin rival, para probar otros géneros nuevos y demostrar que la compañía no es solamente buena en lo que hacía, si no que lo es en cualquier lado y allá donde aterrice Blizzard va a hacerse con un una buena parte del mercado. Con Overwatch, Blizzard vuelve a pisar terreno desconocido. ¿Lo habrá vuelto a lograr?

La Crisis Ómnica y el origen de Overwatch

Como en todos los juegos de la casa, Overwatch cuenta con una historia en la que una gran guerra contra los robots llamada la Crisis Ómnica, forzó la creación de un cuerpo de élite llamado Overwatch. Pero después de la guerra, sus integrantes fueron vistos como criminales en vez de como héroes y el grupo tuvo que disolverse.

Estos héroes serán los que el juego ofrecerá como opciones para jugar en las partidas, y es una pena que no haya incluido un modo historia o campaña que profundice de alguna forma en la historia general o en la de cada héroe (decisión polémica últimamente la de juegos solamente online), y haya que recurrir a elementos externos del juego como la web oficial, cómics o los cortos animados para conocer más a los héroes, algo que muchos jugadores querrán hacer debido al carisma que destilan todos sus personajes.

Ojalá la historia se amplíe, más dentro del juego que fuera, mediante nuevos modos o partidas individuales.

Que comience el duelo por equipos

La mecánica de Overwatch es muy sencilla pero puede dar mucho de si. Dos equipos de seis contra seis tendrán que competir el uno contra el otro para capturar diferentes partes del escenario, mantener conquistado un punto durante cierto tiempo o empujar una vagoneta de un lado a otro del escenario.

Modos de juego sencillos pero que no se pueden elegir, y aquí está el primer fallo del juego. Los equipos deben estar bien coordinados para poder lograr el objetivo del mapa, algo que si habéis jugado con desconocidos por Internet, es bastante complicado. La escasez de modos no permite simplemente una victoria por bajas que es lo que muchos jugadores terminan jugando con el paso del tiempo, aunque estoy convencido de que nuevos modos llegarán con el paso próximamente.

Dentro de la coordinación del equipo, lo más esencial es la elección del personaje. Al contrario que otros juegos de disparos como Call of Duty, aquí cada personaje tiene un rol muy definido (ataque, defensa, tanques, apoyo y curación) basado en las habilidades y la cantidad de vida que tiene cada personaje. Son 21 héroes cada uno totalmente diferente del resto en aspecto, armas y habilidades.

Cada héroe cumple unos patrones de habilidades: disparo primario, secundario, de movimiento y una o dos de ataque o apoyo. No todos cuentan con todas y dependen del rol de cada personaje, pero saber dominarlas es imprescindible para poder cumplir con tu función en el equipo, y el hecho de que sean pocas permite dominar cada personaje rápidamente mientras que la variedad de héroes hace se tarde mucho en cansarse del juego.

Por supuesto con tanta diferencia entre los héroes cada uno se debe jugar con un estilo diferente, se acabó eso de ir a lo loco disparando contra todo lo que se mueva. Saber usar las habilidades para entrar o salir del combate, no solo para causar daño, y mantener o romper las distancias según el arma de cada uno te convertirán en el mejor jugador de la partida.

No puedo hacer más hincapié en que Overwatch es un juego por equipos y necesita de un mínimo de equilibrio en la elección de héroes, algo que el propio juego te recordará en el momento de elegir uno, y de coordinación entre los miembros del equipo. Muchos de los personajes están pensado para hacer interactuar las habilidades entre ellos, como una que junta a todos los miembros cercanos del equipo contrario en un punto y otra que crea una explosión de gran potencia.

La coordinación de este tipo de jugadas da la victoria al equipo más en sintonía, así de simple, por lo que jugar con amigos y usando un chat de voz para una comunicación inmediata, no solo hace mucho más divertido el juego, si no que nos convierte en guerreros mucho más efectivos.

Por último, en lo referente a este apartado, Blizzard ha decidido no incluir el juego competitivo en la versión de salida por considerar que aún no estaba lo suficientemente pulido, pero que lo incluirá en una gran actualización en junio. Un juego de este estilo está claramente enfocado al competitivo y seguramente lo veamos pronto saltando a las grandes competiciones de esports.

Rezumando estilo Blizzard

Es un poco complicado de explicar, pero todos los juegos de Blizzard tienen un no se qué que qué se yo que los hace únicos. El estilo artístico, el sonido, la jugabilidad, el diseño de los escenarios, el carisma de los personajes, la ausencia de fallos de programación, todo esto y más es el sello que Blizzard pone en todos sus juego y que en Overwatch no falta.

Unos gráficos fotorrealistas no hubieran encajado del todo con el estilo del juego y hubiera metido a Overwatch en el mismo saco que tantos juegos de disparos. Sin embargo, su estilo de dibujos, con tonos vivos, efectos de fuego y humo que parecen directamente sacados del papel, le otorgan una gran personalidad al juego, y le dan ese toque visual divertido y desenfadado que ayuda a restarle importancia al hecho de que hay que matar a todos los enemigos para ganar. Es que son monos hasta cuando mueren.

Como he mencionado el diseño de niveles es muy importante en un juego de este estilo y Blizzard por lo general hace un gran trabajo en cada escenario. Ambientados en diferentes partes del mundo, siempre es posible encontrar una ruta alternativa por donde flanquear un bloqueo enemigo por lo que si se forman tapones en ciertos puntos es porque los atacantes no son muy habilidosos.

Además las rutas hasta los puntos están muy bien medidas para cada bando pero sin caer en el pecado de otros juegos de crear mapas espejo, por lo que el escenario será diferente según tu punto de comienzo. Pero si hay que poner un punto negro en este aspecto es la inclusión de algunos callejones sin salida en ciertos escenarios y que en ocasiones cuando no conoces un mapa, es fácil confundirse y tener que retroceder al encontrarte con una pared o una puerta cerrada.

El apartado sonoro cumple con nota, un doblaje totalmente en castellano que además cuenta con grandes voces como la de Ramón Langa o Gabriel Jiménez, y una banda sonora que, aunque abusa un poco del tema principal, ofrece una sensación de epicidad tanto en las partidas como en las repeticiones. Los sonidos además de ambientar ayudan a saber cuando los demás jugadores van a usar o están usando sus habilidades, por lo que habrá que aprender a reconocerlos para ser de los mejores.

No todo van a ser disparos

Aunque las partidas estándar de duelo por equipos será a lo que más juegues, también hay otros modos como Práctica, que se servirá para conocer tranquilamente las habilidades de cada héroe, o el modo contra la máquina, donde habrá partidas más relajadas de un equipo formado por personas jugando contra otro formado por personajes manejados por la inteligencia artificial, ideal para esas primeras partidas de toma de contacto o para probar a los héroes en situaciones más movidas.

Overwatch tambien cuenta con un modo arcade donde las cosas se vuelven aún más locas si caben. Los personajes y los objetivos de cada mapa se mantienen pero las reglas cambian para ofrecer partidas mucho más locas y frenéticas: selección de héroe aleatoria, más vida, carga más rápida de las habilidades y cosas por el estilo que Blizzard irá cambiando temporalmente, siguiendo una línea similar a lo ofrecido por Heartstone en las peleas de taberna.

Por otro lado, la otra gran cara que ofrece el juego es la de la faceta de coleccionista gracias a todos los aspectos, grafitis, frases, poses de victoria y gestos que ofrece cada personaje. 54 elementos coleccionables para cada personaje que, o bien se podrán comprar con dinero del juego obtenido de recompensas repetidas, o se encontrarán dentro de las cajas con las que se recompensa cada subida de nivel.

Precisamente en este apartado viene mi gran tirón de orejas al juego. Lo primero es debido a la escasez de modelos para cada personaje, los cuales se reducen a tres, limitándose a variaciones de color para ofrecer variedad. Lo segundo es el bajo porcentaje de aparición en cajas de los objetos más codiciados, notándose esta bajada respecto a la fase beta.

Lo que me lleva al tercer punto, la inclusión de micropagos para conseguir cajas, que aunque bien es cierto que solamente aportan cambios estéticos, pero cuando uno paga lo que cuesta un juego de estas características espera tener acceso completo a su contenido, desbloqueándolo con tiempo de juego pero sin tener que echar miles de horas, por lo que considero que Blizzard tenía que haber buscado otro método para hacer más fácil la obtención de dichas recompensas, y no bajar el porcentaje de aparición de objetos para forzar la venta de cajas.

Duelo en el trono de duelo por equipos

Si leísteis mis primeras impresiones del juego durante su fase beta, lo comparaba entonces mucho con el gran otro juego del mismo género, Team Fortress 2. Sin embargo, a medida que he ido jugando más horas la reflexión que se puede sacar es que juegos que sean enteramente originales hay pocos, y todos cogen ideas de juegos previos y no por ello son menos divertidos. Algo que también hizo Blizzard en World of Warcraft para llevarlo a la excelencia.

He disfrutado cada partida de Overwatch, tanto las ganadas como las perdidas, porque en todas ellas he tenido la sensación que la coordinación o descoordinación con los miembros de mi equipo (o la de los contrarios), ha sido la clave de la victoria o la derrota y coloca a Overwatch como un juego que sirve tanto para echar unas partidas rápidas, como para jugar a un nivel mucho mayor con tus amigos. Y todas serán partidas diferentes entre si porque la combinación de personajes y habilidades que ofrece el juego es muy variada.

Blizzard ha colocado una gran base con Overwatch con la que asegurar una buena temporada de diversión, y estoy convencido que de la compañía ya está trabajando en nuevos personajes, modos, mapas y otros elementos. Así que espero con todo mi corazón que le dé más vida al juego que simples elementos estéticos desbloqueables, porque es justo lo que le hace falta para hacerlo pasar de gran juego a juego imprescindible.

Puntuación

8.4

sobre 10

Lo mejor

  • Cientos de desbloqueables
  • El toque Blizzard de estética y diseño
  • La amplia variedad de personajes

Lo peor

  • O te coordinas, o serás pasto de las balas
  • En el fondo, innova en poco