Uno de los síntomas evidentes de que la Unión Europea está a gilipolleces en lugar de a cosas importantes es que nuestro sector de producción de microchips lleva años deteriorándose. Solo se expanden fábricas que producen obleas con litografías maduras, y la expansión de capacidad deja aun así mucho que desear. El ejemplo es que ASML ha indicado que, en lo que llevamos de año, no ha vendido ninguna máquina nueva a las empresas europeas.

Teniendo en cuenta que es la empresa de la UE más valiosa con 660 000 M$ de valor de mercado, se hace cuanto menos extraño que en lasd decenas de miles de millones de euros que ingresa cada año no haya vendido nada a los países europeos. Lo ha indicado el vicepresidente ejecutivo de la compañía, por lo que la información viene directamente de la junta directiva. En años previos el volumen de ventas iba de un 2 % al 5 %, pero en 2025 fue del 1 % y este año de un flamante cero por ciento.

Como dice el directivo de ASML, «no hay demanda para esta maquinaria especializada». Los gobiernos europeos deben pensar que es mejor depender de EUA, Taiwán o Corea del Sur, para que cuando ocurra algo nos quedemos sin nada. Mientras tanto, se dedican a enviar decenas de miles de millones a empresas armamentísticas, decenas de millones a programas para que el tapón de las botellas no se pueda separar, o que el euro digital sea la única forma de pago para que puedan tener totalmente controlados a los ciudadanos.

Vía: Tom's hardware.