Rapidus es la opción japonesa de tener una producción propia de chips con litografías punteras, y parece que va todo viento en popa. El proyecto se inició en 2022 y la producción en masa comenzará en 2027. En su lugar, la Unión Europea, con más músculo económico pero menos músculo cerebral, ha preferido invertir en gilipolleces: armamento para ir de cabeza a la tercera guerra mundial ante una amenaza inexistente, en que los móviles se vendan solo con USB-C y que los tapones de las botellas no se puedan separar de ellas. Pero es que además Rapidus va a competir con TSMC en precio, lo cual me parece magnífico.
El director ejecutivo de la compañía, Atsuyoshi Koike, ha indicado esto, con un precio por oblea fabricada a 2 nm que será de entre 3 y 3.5 millones de yenes, lo cual es una media sobre los 20 000 dólares por oblea. Por su parte, y aunque los precios no son públicos, se estima que TSMC está pidiendo en torno a los 30 000 dólares por oblea fabricada a 2 nm. Incluso teniendo en cuenta que TSMC bajará el precio de aquí al año que viene al madurar la litografía, nunca es una reducción tan sustancial.
No creo que vaya a tener un impacto sustancial en el sector porque los inversores de Rapidus son compañías como Sony que la quieren para producción propia en territorio japonés, lo cual les permitirá abaratar sustancialmente costes. También hace que los 20 000 dólares por oblea de 2 nm no vaya a tener un impacto fuera de las fronteras japoneses. Aun así, Rapidus expandirá la producción todo lo que pueda en el próximo lustro, y tiene más de sesenta empresas diseñadoras de chips interesadas en su litografía.
Vía: Tom's Hardware.