La enorme inversión en semiconductores que ha hecho China en la última década va poco a poco dando sus frutos. En algunos terrenos, como los de los chips de DRAM y NAND, no tienen mucho que envidiar a las compañías occidentales, pero en el de las CPU y GPU siguen teniendo una diferencial notable. En el terreno de las tarjetas gráficas, la empresa Lisuan, compuesta por exingenieros de NVIDIA y otras compañías occidentales, ha puesto en circulación en China el modelo LX 7G100, el cual ha sido puesto a prueba.
Es una edición especial, por lo que su su precio de 3300 yuanes o unos 418 euros dice poco. No se sabe si va a tener una edición no especial, ya que las empresas chinas lo único que quieren demostrar son los avances hechos con el dinero del gobierno del país. En este caso, rendiría como una RTX 3060 en pruebas enlatadas y tareas profesionales, con mucho margen de optimización en juegos donde no destaca especialmente. Tiene una variedad de cuelgues en juegos porque al final el problema de estas empresas es tener controladores adaptados a los miles y miles de juegos que están en el mercado y que no siguieron los estándares gráficos en su desarrollo. O sea, casi cualquier AAA.
Esta tarjeta gráfica incluye 12 GB de GDDR6 y cuenta con cuatro DisplayPort 1.4a. Es compatible con DirectX 12, Vulkan 1.3, OpenGL 4.6 y OpenCL 3.0.
