Uno de los problemas de la adopción de la inteligencia artificial es que debe ser con un plan estructural y a largo plazo, pero los actuales órganos de gobierno de las empresas quieren un uso inmediato. Por eso en lugar de ver si los empleados la usan de manera eficiente para cumplir esos objetivos a largo plazo, lo que hacen es obligarles a llegar a unos mínimos de uso aunque no la necesiten. Es un baremo terrible que puede afectar negativamente la productividad, aunque si son listos no es nada terrible. Tan fácil como dejarles haciendo tareas repetitivas en bucle. El caso es que hay empleados de Amazon que han admitido que usan IA innecesariamente para cumplir con cuotas de uso.

Así que Amazon se une a informaciones similares procedentes de Meta o Microsoft, pero que probablemente vaya en la línea de entrenar a las IA en las tareas cotidianas de los empleados para luego despedirlos. Al final no es una cuota para justificar la inversión de su adopción, sino esta fina ironía de estar entrenando a la IA por la que te van a despedir. Que eso ya ha ocurrido en el último año, y va a seguir ocurriendo porque gran parte del trabajo de oficina es totalmente automatizable por inteligencias artificiales. También parte del de ingeniería, y casi totalmente el de codificación.

Vía: Tom's Hardware.