SoundPEATS lleva unos años mejorando sustancialmente la calidad de sus auriculares, y los Clip1 son una nueva vuelta de tuerca a los intrauriculares de diseño abierto. El año pasado probé los PearlClip Pro, pero los Clip1 de este análisis son sustancialmente mejores, empezando por la calidad del audio. Con un cambio de transductores y ajustes al afinamiento, son un modelo muy a tener en cuenta, sobre todo por aquellos que necesiten llevar unos auriculares de este tipo horas y horas.
Desembalado

Los Clip1 llegan en una pequeña caja blanca con poca información en su portada, y en la contraportada se puede ver información técnica. Al abrir la caja se puede ver el estuche con los auriculares debidamente protegida sobre una bandeja. También hay encajonada en la tapa una carpeta con un manual, unas pegatinas e información sobre la aplicación de iOS y Android. Debajo de la bandeja hay un cable corto USB-A a USB-C para la recarga del estuche.
El estuche tiene forma ovalada. El modelo recibido para analizar es en color perla, aunque también están disponible en blanco y en negro. En la parte posterior tiene la toma USB-C y un botón de emparejamiento, mientras que en el frontal hay un led de estado. No es el estuche más pequeño, pero es necesario por la forma de los auriculares en sí.
Cada uno de estos pinganillos es como un clip, con una bola en un extremo, que es donde está el transductor, y una zona amplia de superficie táctil en el otro, en el que va la electrónica. El diseño es muy elegante, además de que está hecho a prueba de sudor con certificado IPX5. De hecho, una vez puestos en las orejas, que es bastante fácil, no se mueven nada, por lo que sirven más que bien para hacer ejercicio.
La comodidad es una de las ventajas principales que tienen los Clip1. He podido llevarlos durante horas y horas sin que me molestaran nada, aunque al principio se hace un poco extraña la forma de llevarlos. Pero me he acostumbrado rápido y al final no he tenido gran problema con ellos. Tienen detector de posición, por lo que autopausará la música al retirarlos de los oídos.
La superficie táctil funciona perfectamente, y por el diseño de los auriculares es complicado fallar a la hora de hacer los gestos sobre su superficie. No he necesitado recolocarlos una vez puestos, pero hay que asegurarse de que están bien orientados hacia el canal auditivo. En los pinganillos hay varios micrófonos simplemente para mejorar la calidad de la grabación de voz.
Características

Los Clip1 incluyen unos transductores de 12 mm de buena calidad con recubrimiento PVD basado en titanio, con la habitual respuesta en frecuencia entre los 20 Hz y 40 000 Hz. La conexión es Bluetooth 5.4, y puede reproducir con los códecs SBC, AAC y LDAC. El chip de audio Bluetooth es un BES2710 de Bestechnic, que ciertamente no será la marca más conocida porque es china y relativamente reciente, pero funciona a la perfección
Principalmente los he usado en iPhone 16 Pro y un MacBook Pro, por lo que se activa el códec AAC. Es un protocolo estandarizado en varias ISO, de compresión con pérdida, pero con un rendimiento excelente. Por su parte, LDAC es un formato de Sony, también con pérdidas, y potencialmente con menor ancho de banda, pero con bastante mejor compatibilidad en Android. Al final, usar AAC o LDAC darán la misma calidad general, aunque AAC es bastante más estable ante interferencias —y a alejarse del dispositivo emparejado— y consume bastante menos.
| Clip1 de SoundPEATS | |
|---|---|
| Tipo | intrauriculares |
| Peso | 5 g cada pinganillo, 55 g el estuche |
| Transductor | 12 mm |
| Conexión | Bluetooth 5.4, Bluetooth LE |
| Perfiles Bluetooth | A2DP, AVRCP, HFP, HSP |
| Códecs | SBC, AAC, LDAC |
| Micrófono | omnidireccional |
| Autonomía | hasta 8 con AAC (hasta 22 h adicionales con el estuche) |
| Extras | IPX5, controles táctiles |
| Autonomía | hasta 30 h |
| PVP | 57.75 euros (marzo 2026) #ad #publi |
Los auriculares implementan los perfiles A2DP, AVRCP, HFP y HSP de Bluetooth, por lo que se pueden usar para contestar llamadas, controlar volumen o la reproducción de canciones, etc. También tiene un modo de baja latencia que funciona a las mil maravillas. Si no se tiene activado en Windows y macOS se puede notar claramente el retardo, lo cual significa que está por encima de 250-300 ms, incluso bastante más. Al activarlo jugando a Crimson Desert, la latencia desapareció los sonidos se producían exactamente en el momento que se debían producir.
La reproducción de audio es muy buena, y se ve claramente mejorada por su diseño abierto y que los transductores solo tienen un perfil de afinamiento. Cuando incluyen cancelación activa de ruido, ese afinamiento, y que haya que aislar totalmente al canal auditivo del exterior, perjudican ligeramente la calidad del sonido, aunque se gane el aislamiento del exterior que se pretende. Aquí, al ser un modelo abiertose nota un sonido ligeramente más cálido.
Además, con el sonido Atmos se nota una escena claramente más amplia. No son los mejores auriculares del mercado en el terreno del audio, pero es francamente bueno, y teniendo en cuenta que cuestan poco, me parecen muy buenos. Suelo escuchar rock, jazz, pop y baile para probar los auriculares, y en todos estos géneros se escucha como debe. El sonido tiene cierto nosequé que no hace que esté alineado con el de auriculares bastante más caros como los QuietComfort II que uso a diario, pero están en rangos de precio muy alejados. Dentro del mercado al que van los Clip1, sigo diciendo que me parece que tienen una gran calidad de audio.
Incluso los graves suenan con cierta fuerza, a pesar del diseño más abierto de los auriculares. Dicho de otra forma, que no está pensados para inyectar el sonido directamente al canal auditivo, lo cual podría hacer que perdieran bastante fuerza. Pero en este caso no ocurre así, y de hecho los graves, aunque no son los más potentes que he probado en unos pinganillos, están presentes.
Pueden estar emparejados con dos dispositivos a la vez, pero no se mezcla el sonido de ambos, por lo que cambiará entre un dispositivo y otro, con preferencia del que esté en ese momento reproduciendo audio.
En cuanto a la autonomía, SoundPEATS habla de hasta ocho horas de uso de los auriculares con cada carga, aunque el estuche aporta casi tres cargas adicionales. En la práctica, teniéndolos conectados al móvil y al Mac Studio a la vez y reproduciendo música continuamente a un 30 % del volumen, sí que me han aguantado en torno a las ocho horas. Los que usen los auriculares a mayor volumen verán reducida la autonomía. En Android, la autonomía se queda más bien en la órbita de las seis horas, aunque dependerá de cómo gestione LDAC el móvil que se tenga.
Sobre el micrófono, es de una calidad razonable para ser omnidireccional. La voz se escucha bastante alejada y algo enlatada, pero limpia bien el ruido de fondo, centrándose en la voz del usuario. Pueden servir para usarlos con un móvil sin demasiados problemas, aunque en zonas ruidosas o con viento va a captar todo ese ruido y la comunicación puede volverse problemática, pero es lo habitual en este tipo de auriculares.
Programa de configuración

La configuración de estos auriculares se puede hacer en la aplicación PeatsAudio la cual está disponible para iOS y Android. La distribución de las opciones es correcta, con una pantalla inicial de elección del dispositivo a configurar, y con una pantalla de inicio en el que con varios interruptores se pueden activar rápidamente el modo de baja latencia o el sonido Atmos. Aquí se mostrará también la batería que le queda a cada pinganillo.
Lo fundamental de la aplicación para algunos va a ser los ajustes de ecualización. Hay varios modos predefinidos que dan buen resultado en los tipos de música indicados, pero no he visto necesario usar ninguno de ellos. También existe la posibilidad de usar un ecualizador adaptable que se configura en base a un proceso de unos tres minutos en el que hay que ir diciendo cuándo se empiezan a notar ciertos sonidos. E incluye un ecualizador manual en diez bandas.
La otra característica importante para la que sirve la aplicación es para configurar los gestos táctiles en la superficie de los pinganillos. Como he dicho antes, hay que acostumbrarse a la forma de realizar los toques sobre su superficie, y algunos como el triple toque son un poco más erráticos. Pero las opciones para los gestos son las que son y no hay ningún otro que no esté ya asignado.
Dentro de las utilidades que se proporciona en la aplicación hay un localizador de los pinganillos. Se puede hacer que empiecen a emitir un sonido para encontrarlos, y se mostrará en un mapa la última ubicación en la que se usaran. Por último, es desde donde se actualiza el firmware de los auriculares, que en este caso he tenido que hacerlo antes de empzar a utilizarlos.
Conclusión

SoundPEATS sigue mejorando en el terreno del audio de sus auriculares, que al final es lo importante. Pero también en el de las prestaciones, como la alta comodidad de uso que tienen los Clip1, aunque esto será más subjetivo. El diseño debería ser cómodo de llevar durante horas y horas para muchos usuarios, pero probablemente haya un porcentaje que no les quede bien posicionados o que les moleste, pero eso es inevitable con este tipo de productos. Un diseño genérico no se va a amoldar a todos los usuarios.
Como he comentado anteriormente, la calidad del audio es excelente, con una escena muy amplia gracias a Atmos, y ya se use AAC o LDAC. Realmente no echo en falta códecs más avanzados porque al final su punto fuerte es que son relativamente de un precio contenido, sobre los 55-60 euros, que para lo que aportan me parecen una gran opción. Sobre todo los que quieran hacer ejercicio con ellos puestos, porque el tipo clip suele ayudar a que se queden perfectamente en su sitio.
El micrófono sería un punto de mejora. No es que se escuche mal, pero tampoco es el mejor micrófono omnidireccional que he probado en unos intrauriculares. Jutno con una buena autonomía, aunque dependiendo del dispositivo con el que se usen, los Clip1 muestran una clara mejora por parte de SoundPEATS en este tipo concreto de intrauriculares Bluetooth.
Puntuación
9.2
sobre 10