Ante la actual situación del precio de la RAM, una opción más económica es montar un equipo que utilice DDR4 en vez de DDR5. Esos son los procesadores Ryzen 5000 y anteriores de AMD, o los Core de 12.ª y 13.ª generaciones de Intel. Ahora esas opciones de elección en unos meses se van a reducir porque Intel ha empezado el proceso de descatalogación de los Core de 12.ª generación.
El problema es que los Core de 13.ª generación también han estado subiendo de precio desde octubre, y si el 13400F costaba 125 euros durante agosto, ahora cuesta 200 euros. Pero al menos combinarlo con 32 GB de DDR4 no te provoca un roto en la cuenta del banco, aunque también se ha duplicado su precio: ahora los 32 GB de DDR4-3200 o DDR4-3600 son unos 250 euros a 300 euros en vez de los 450-500 euros de 32 GB de DDR5. La cosa está muy mal, y va a ir a peor.
La descatalogación de los Core de 12.ª generación supone que a partir del 10 de abril se tendría que haber indicado a Intel la demanda que se va a tener, y a partir del 24 de julio no aceptará más pedidos. El último Core de 12.ª generación saldrá de sus fábricas el 22 de enero de 2027.
Vía: Videocardz.