Rambus es una empresa que se dedica sobre todo a las comunicaciones a nivel físico de chips de memoria y comunicaciones de todo tipo. Ahora ha anunciado un nuevo controlador de reloj de registro (RCD) que es la pieza clave de los módulos de DDR5 para que funcionen a la máxima velocidad posible. Este nuevo RCD que va en la mitad del módulo permite velocidades de 7200 MHz por defecto, que es algo necesario para la máxima velocidad en servidores donde se prima la estabilidad y no tanto la frecuencia máxima —aunque no evita que se intente conseguir la mejor posible—.

Los procesadores para servidores usan ahora mismo DDR5-5600, por lo que el paso a 7200 MHz podría dar un buen salto de rendimiento en las tareas más intensivas de memoria. Es también un 50 % más de velocidad (y ancho de banda) respecto a los módulos DDR5-4800 iniciales para servidores.

La particularidad es que son módulos RDIMM (con registro), con código de corrección de errores (ECC) a nivel de módulo. Los chips de DDR5 tienen ECC pero solo a nivel de chip. Esa comprobación adicional suele redundar en que necesitan funcionar a velocidades menores, que es lo que soluciona Rambus con este nuevo RCD y con su búfer de datos adecuado a esta velocidad.

También incluye sensores precisos de temperatura, imprescindibles para servidores, y un concentrador de detección de presencia serie (SPD), por lo que no hace falta que se pongan en la PCB de los módulos que usen este RCD.

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Vía: AnandTech, Rambus.