A nadie le ha pasado desapercibido en los últimos dos años que los precios de las placas base se están disparando. Con la excusa del PCIe 4.0 primero, y del PCIe 5.0 y DDR5 después, las placas base están llegando a precios que fácilmente superan en muchos casos al del propio procesador con el que se van a usar. Y eso llegando a los chipsets normalitos (y decentes), como el B660 de Intel y el B650 de AMD. El precio está impidiendo que realmente comprar un procesador Ryzen 7000 sea interesante, pero habría una solución en camino: el chipset A620.

Gigabyte ha solicitado en la Comisión Económica Euroasiática el registro de diversos nombres de placas base con este supuesto chipset. Aunque el que aparezcan ahí mencionadas realmente no significa que haya un producto que se vaya a poner a la venta, porque solo es una reserva de nombre, es lógico pensar que Gigabyte no pide esos nombres de manera aleatoria. Un posible chipset A620 podría utilizar canales PCIe 4.0 para la tarjeta gráfica y solo canales PCIe 3.0 para el almacenamiento, lo cual abarataría los costes, pero incluir DDR5 haría que fueran más caras que las A520 para los Ryzen 5000. Pero al menos deberían ser más baratas que las B650.

Vía: Videocardz.