Una vez que la colaboración Intel-AMD en los procesadores Kaby Lake G ha terminado, Intel tiene puestas todas sus esperanzas en que la arquitectura Xe sea lo suficientemente buena y escalable como para ofrecer suficiente potencia como unidad gráfica integrada a sus procesadores generalistas. A falta de un Hades Canyon con Kaby Lake G, cuya potencia gráfica superaba a una GTX 1050 Ti en el tamaño de un procesador normal, buenos deberán ser los Tiger Lake.

Estos procesadores se fabricarán a 10 nm e incluirán una unidad Xe, y tendrán mucha más potencia gráfica que la arquitectura usada hasta ahora por Intel. Aunque, eso sí, estos Tiger Lake los usaría para crear el nuevo NUC denominado Phantom Canyon para jugar, que sustituiría al Hades Canyon ya que usaría su mismo diseño —o casi—.

Este modelo dispondría de procesadores Tiger Lake U de 28 W de potencia de diseño térmico, y se ofertaría con diferentes procesadores Core i5 y Core i7 pero acompañados de una tarjeta gráfica de terceros —diseño para movilidad, se entiende que de Nvidia o AMD—, por lo que de ser cierto tampoco debe confiar mucho en su arquitectura Xe. La tarjeta gráfica tendría 6 GB u 8 GB de memoria de vídeo.

Además de poder usar hasta 64 GB de memoria DDR4-3200, tendría una ranura M.2 2280 de tipo PCIe 4.0 ×4 —quizás tenga un segundo M.2 como en el Hades Canyon—, wifi 802.11ax, Bluetooth 5, 2.5 GigabitEthernet y dos Thunderbolt 3, uno frontal y otro trasero. Estas conexiones serían estándar, ya que los otros NUC más normales con Tiger Lake, los Panther Canyon, las tendrían, y se ofertaría con procesadores Core i3, Core i5 y Core i7 de tipo Tiger Lake U generalista.

Vía: TechPowerUp.