ACER sigue promocionando su Swift 5 como el portátil más ligero, fino y potente del mercado, y ahora no me atrevería a contradecirle. El Swift 5 2019 mantiene el diseño exterior en una aleación de magnesio, litio y aluminio, con una pantalla de 35.6 cm (14 pulgadas) con resolución FHD y que cubre la escala de color sRGB. Mantiene los 14.95 mm de grosor, y el peso de la configuración más avanzada es de 990 gramos.

Este portátil cuenta ahora con un procesador Core i7-1065G7 fabricado por Intel a 10 nm y perteneciente a la 10.ª generación Core, el cual tiene una gráfica integrada Iris Plus G7. Tiene una potencia de más de 1 TFLOPS que permite jugar hasta cierto punto a 1080p, pero los que precisen de más potencia pueden configurarlo con una GeForce MX 250, refrito de la MX150, aunque no tendrá mucha más potencia gráfica que la G7, por lo que me resulta una elección curiosa.

Incluye 16 GB de RAM, pero no indica la velocidad o tipo, aunque debería ser la recomendado LPDDR4 a 3733 MHz para dotarle de la máxima potencia a la gráfica integrada. El almacenamiento llega hasta los 512 GB de tipo PCIe 3.0 ×4. El teclado está retroiluminado y la pantalla tiene una relación pantalla-frontal que alcanza el 86.4 %.

En esta ocasión Acer ha añadido un puerto Thunderbolt 3 compatible con vídeo, carga y datos, además de un HMDI, dos USB 3.0, y conector de audio de 3.5 mm. La wifi mejora a una 802.11ax (WiFi 6), y tiene Bluetooth 5.0 así como cámara web y lector de huellas compatibles con Windows Hello. La batería le proporciona una autonomía de hasta 12.5 h y cuenta con carga rápida, permitiendo hasta 4.5 h de uso con 30 min de carga.

El precio del equipo parte de los 999 euros y se pone a la venta más adelante en septiembre en España.