El sector de los altavoces de pequeño tamaño es muy competitivo y es difícil destacar en él, pero no ha evitado que Motorola lo intente con el Sonic Boost 210. El tipo de usuario al que va orientado es uno que quiere llevarlo encima para eventos o simplemente cuando se mueve dentro de la casa y por eso generalmente van a ser emparejados con un móvil.

Debido a ello, la característica principal o diferenciadora de este altavoz es que tiene acceso al asistente de Alexa en Android e iOS a través de aplicaciones específicas disponibles para descargar en estos sistemas operativos. Es casi lo primero que se ve en la caja al sacar el altavoz, ya que es una aplicación de terceros, Hubble Connect.

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Pero sobre ese tema hablaré un poco más adelante. Fijando la mirada en el altavoz, tiene un tamaño de 80 mm × 80 mm × 35 mm por lo que es relativamente pequeño, si bien hay en el mercado otros minialtavoces más pequeños aún.

En la parte superior dispone de cuatro botones que sirven para reproducir/pausa (y es el botón de encendido manteniéndolo apretado), subir volumen, bajar volumen y micrófno. En la parte superior del frontal luce un led en color azul o rojo, fijo o intermitente, en función de la información que quiera dar. Por ejemplo, parpadeará en azul cuando se esté intentando emparejar con un dispositivo.

Sonic Boost 210 de Motorola
Tamaño80 mm × 80 mm × 35 mm
Peso120 g
ConectividadBluetooth 4.2
Micrófono
Control de música
Autonomía estimada4 h
Puertosaudio de 3.5 mm, micro-USB
PVPR25 euros

La carcasa está hecha de plástico mate, lo que le da una sensación de barato pero es resistente, lo que significa que se le puede dar un maltrato llevándolo a la playa o de acampada sin preocuparse demasiado por desperfectos en su aspecto. No es sumergible, por lo que aun así hay que tener cuidado al acercarlo al agua.

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En un lateral dispone de dos conectores físicos, uno de audio de 3.5 mm y otro micro-USB. De este minialtavoz la compañía indica que tiene una autonomía para hasta cuatro horas de uso, si bien en la práctica he podido obtener hasta seis horas con un volumen moderado. La recarga es algo lenta y llevará sobre las dos horas.

Una vez que se instala la aplicación Hubble Connect se tiene que crear una nueva cuenta de usuario, luego seleccionar el dispositivo que se posee, acceder a la cuenta de Amazon para tener acceso a la información de Alexa —o registrarse en Amazon si no se tiene cuenta—, darle a continuar en varias pantallas que explican qué puede hacer Alexa, darle permisos a la aplicación para acceder al micrófono... y listo. Quizás un poco más tedioso de lo recomendable.

Pero a la vez que accede a Alexa, acceder al Asistente de Google y a Siri. Pulsando dos veces en el botón del micrófono se puede acceder a Siri y darle los comandos habituales, si bien hay un cierto retardo de un segundo entre que se activa y que se escucha por el altavoz el sonido de que ya se puede hablar con Siri.

Cuando se usa con Alexa, se pone la aplicación como un widget en la pantalla de bloqueo porque permitirá reproducir contenido desde Amazon Music para los suscriptores de Amazon Prémium. Para hablar con Alexa se puede pulsar dos veces el botón de micrófono —o el botón de reproducir si hay música puesta—, pero ciertamente va algo lento con ese retardo de un segundo desde que se pulsa dos veces hasta que emite el pitido de que se puede hablar ya con Alexa.

Quizás cuesta un poco acostumbrarse a su funcionamiento, pero es un apartado bastante positivo, sobre todo para los que ya estén acostumbrados a usar un asistente personal en su móvil. Alexa funciona perfectamente y entiende una miríada de comandos de voz, por lo que hay mucho por explorar en este terreno.

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Un minialtavoz de buena calidad y sonido

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Este tipo de altavoces portátiles suelen tener ciertos inconvenientes en forma de la reproducción de música, pero en general el Sonic Boost 210 destaca sobre su competencia inmediata de minialtavoces. No es tampoco el más pequeño de ellos, pero eso beneficia al diafragma que incluye, que permite mejores niveles de graves y el transductor tiene una buena calidad de sonido.

Pero como suele ocurrir con estos altavoces pequeños y baratos, si se sube mucho el volumen termina introduciendo ruido, más allá del propio del protocolo Bluetooth que también se puede hacer más evidente a alto volumen. Además que es un altavoz que permite un volumen bastante alto, pero que a nivel medio se oye a bastante distancia y con buena calidad.

En ese volumen medio, moderado que se pueda escuchar a cinco metros haciendo una acampada, puede aguantar sobre las cinco horas y media o incluso seis horas, bastante más allá de las cuatro que publicita Motorola, si bien entiendo que lo que da es un máximo. Para un minialtavoz es una autonomía buena que, junto a la calidad del sonido y estabilidad de la señal, conforma un minialtavoz muy atractivo.

El problema real al que se enfrenta es que hay altavoces decentes por bastante menos, y si bien no es caro por 25 euros de PVPR, no aporta realmente nada especialmente distinto si no se quiere el acceso a asistentes personales como Siri, Amazon o el Asistente de Google, sobre todo con abundantes modelos de 10 a 20 euros en el mercado. Pero precisamente los que quieran acceso al asistente tendrán una buena opción en este altavoz, aunque Motoroal debería pulir más el tema de la aplicación y el acceso a Alexa, así como el retardo que hay para activarlo.

Como acaba de aterrizar en el mercado, no dudo de que el PVP bajará algo, pero tampoco creo que demasiado. Para aquellos que quieran un minialtavoz de buena manufactura y gran calidad con acceso a los asistentes personales, encontrarán en el Sonic Boost 210 una compra excelente.