Dentro de los intentos de innovación en el sector de los teléfonos inteligentes Meizu presentó a finales de enero el Zero. Es un móvil con el que prometía que no tendría conectores de ningún tipo, recurriendo a todo tipo de tecnologías inalámbricas para funcionar. Ante este extraño diseño, Meizu intentó financiarlo a través de una campaña de micromecenazgo en Indiegogo pero, una vez terminado el plazo, solo veintinueve personas lo apoyaron.

Teniendo en cuenta que costaba 1299 dólares, o 2999 dólares el modelo de diseño especial, no era un gran reclamo. Y ante la situación, el director general de Meizu ha venido a decir que «nunca teníamos intención de producir en masa el teléfono».

Jack Wong ha indicado que este proyecto era parte del trabajo del departamento de I+D, y por tanto una prueba de lo que es posible crear hoy en día más que un producto para usuario final. Eso sí, del Zero disponen de unidades de muestra funcionales, por lo que no es tampoco una prueba de concepto —y tampoco es que sea algo que se salga de lo que se puede crear hoy en día—.

Fuera un movimiento publicitario o un proyecto que simplemente ha fracaso en despertar el interés del consumidor, la ventaja que tenía el móvil ciertamente es que era totalmente a prueba de agua y polvo. Pero poco más tenía de interés para justificar los 1299 dólares.

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Vía: EnGadget.