Samsung ha dado una vuelta de tuerca a su gama media, ahora que necesita recuperar cuota de mercado en todos los sectores. Con los nuevos Galaxy A30 y Galaxy A50 puede que lo consiga, ya que aportan a la gama media pantallas Super AMOLED más usadas por la compañía en la gama alta, y procesadores Exynos bastante potentes.

Pero por lo demás, el diseño externo es bastante típico, y disponen de la misma pantalla de 16.3 cm (6.4 pulgadas) con resolución de 2340 × 1080 píxeles. Las dos diferencias fundamentales entre los móviles se centran en el procesador y el sistema de cámaras. Mientras que el A30 cuenta con un Exynos 7904 de dos núcleos Cortex-A73 a 1.8 GHz y seis Cortex-A53 a 1.6 GHz, y el A50 incluye un Exynos 8895 que fuera utilizado hace un par de años en el Galaxy S8.

Las combinaciones de memoria son de 3 o 4 GB de RAM y 32 o 64 GB de almacenamiento para el A30 y de 4 o 6 GB de RAM y 64 o 128 GB de almacenamiento para el A50. Tienen una batería de 4000 mAh con conector USB tipo C, con un lector de huellas trasero en el A30 e integrado en la pantalla en el A50. Disponen de wifi 802.11ac, Bluetooth 5.0 y NFC.

La disposición de cámara trasera del A50 es de un sensor de 25 Mpx y ƒ/1.7 como principal, 5 Mpx y ƒ/2.2 de profundidad, y 8 Mpx y ƒ/2.2 de gran angular, mientras que la delantera es de 25 Mpx y ƒ/2.0. El Galaxy A30 tiene una doble cámara trasera de 16 Mpx y ƒ/1.7 así como 5 Mpx y apertura ƒ/2.2, mientras que la cámara frontal es de 16 Mpx y apertura ƒ/2.0.