Spotify ha tenido un buen 2018, con un aumento sustancial de los ingresos, así como del número de suscriptores que ya se sitúa en los 96 millones. Pero el uso gratuito del servicio sigue siendo un quebradero de cabeza para la compañía, ya que además de ser el menos rentable es el que las discográficas quieren que desaparezca. Por eso la compañía de Daniel Elk va a redoblar esfuerzos contra aquellos que disfrutan de música gratis sin tragarse los anuncios que la acompañan.

No es que hasta ahora Spotify no tuviera mano dura con los bloqueadores de anuncios en el cliente de su servicio en Windows y otros sistemas operativos, pero ahora se va a poner especialmente terco. Sobre todo porque cada reproducción de canción tiene un coste para la compañía que tiene que pagarle a las discográficas, y eso ese nivel gratuito de suscripción se ve monetizado con los anuncios. El siguiente paso ha sido prohibir en los términos del servicio de Spotify toda herramienta que permita saltárselos o bloquearlos, así como «la creación o distribución de herramientas diseñadas para bloquear los anuncios del servicio de Spotify».

Las nuevas condiciones del servicio entran en vigor el 1 de marzo permiten a Spotify cerrar aquellas cuentas de usuario, sin previo aviso, que hayan usado bloqueadores u otros métodos para eliminar los anuncios. Actualmente el servicio detecta si se ha reproducido correctamente un anuncio, indicando al usuario que no puede seguir usando el servicio hasta que elimine la herramienta que esté usando para ello. Spotify estima que en torno a dos millones de usuarios estaban evitando los anuncios antes de empezar la cacería de infractores, y eso ha terminado fructificando en las nuevas condiciones del servicio. La compañía también tiene creados distintos servicios y métodos en sus servidores para detectar la reproducción no autorizada de contenido o la manipulación de su reproductor.

Vía: Android Police.