MSI ha presentado placas base con el chipset X470 que llega con los Ryzen 2000, y en total son cuatro nuevos modelos. Salvo uno, el resto son modelos de altas prestaciones. Necesitan al menos un conector EPS de 4+4 pines y otro de 4 pines de alimentación, además del habitual ATX, y permiten usar memoria DDR4 de 3466 o 3600 MHz. Todas disponen dos ranuras M.2 para unidades de estado sólido con interfaz SATA3 o PCIe.

Dos de ellas cuentan con wifi 802.11ac y Bluetooth 4.2. Incluyen conectores para gestionar tiras de ledes RGB, conectores para bombas de agua, y cinco de los habituales de cuatro pines para ventiladores de CPU y la caja. También tienen un par de USB 3.1 —en algunos casos con conector USB tipo C—, además de cuatro USB 3.0 y dos USB 2.0. Tres de ellas disponen de conectores de vídeo para usarlas también con las APU de AMD y no solo con los Ryzen 2000.

La iluminación de diversas partes de estas placas base también es otra característica que incluyen. El modelo más avanzado, X470 Gaming M7 Ac, dispone en el panel posterior de botones para borrar el CMOS y para la utilidad de actualizar el BIOS desde un USB sin tener que entrar al mismo.