Hasta ahora lo habitual en el sector de las tarjetas gráficas externas era que las compañías vendieran un caja en la que conectar una tarjeta gráfica normal de sobremesa. Sonnet, compañía con la que Apple se alió para vender los primeros kits para macOS High Sierra, ha ido un paso más allá al presentar Breakaway Puck, que es una tarjeta gráfica externa, sin más.

La caja en sí tiene apenas 152.4 × 130 × 51 mm, por lo que no ocupará demasiado espacio, y a la postre se puede llevar junto al portátil, aunque añade 1.88 kg a la mochila en la que se lleven junto al adaptador de corriente de 160 o 220 W. Habrá versiones con un chip gráfico RX 560 o 570 integrado en la caja, con 4 GB de memoria GDDR5 en ambos casos.

De esta pequeña caja salen tres puertos DisplayPort 1.4, un HDMI 2.0b, además del puerto Thunderbolt 3 para conectarla al equipo. Puede aportar hasta 45 W de corriente al portátil conectado, por lo que para una cierta cantidad de ultraportátiles puede hacer que no se necesite el propio cargador del portátil. Dispone también de anclaje VESA, por lo que se peude situar, por ejemplo, detrás de un monitor que los tenga.

El precio del Puck con una RX 560 es de 449 dólares, y el que incluye una RX 570 cuesta 599 dólares. Una caja de gráfica externa barata cuesta en torno a los 350 dólares, por lo que no hay un sobrecoste excesivo si se quiere movilidad o aprovechar más el espacio encima de la mesa de trabajo.

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Vía: The Tech Report.