Elon Musk se debería dedicar a hacer videojuegos. Al menos es lo que me ha venido a la cabeza al ver por primera vez la imagen de cabecera y recordarme más a Sim City que al proyecto que tiene entre manos de colonización de Marte. Aunque sean parecidos en el fondo. Musk está muy convencido de que la humanidad ya debería tener una base permanente en la Luna, como paso previo a la misión de Marte.

Aun así, la compañía SpaceX, el brazo aeroespacial del entramado de empresas de Musk, está planeando dos misiones en 2022 para enviar suministros a Marte, que sirvan como base de posteriores misiones. La primera nave que se construirá para ello se llama Cohete Jodidamente Grande o BFR, acrónimo de big fucking rocket. Musk tiene cierto bagaje de jugador de videojuegos y bastante humor, y de vez en cuando lo demuestra, aunque no mucho, y el nombre es una referencia de la BFG, una arma llamada Big Fragging Gun originalmente en DOOM, pero conocida popularmente como big fucking gun por los jugadores.

Pero en cierto modo, todo el proyecto de cohetes reutilizables quiere rentabilizarlo portencialmente con un servicio de transporte planetario en el que se podría llegar de un lado a otro de la Tierra en poco más de media hora. Musk es un visionario, pero ahora misma su visión la avala un total de dieciséis aterrizajes consecutivos con éxito con el Falcon 9, su cohete reutilizable.

SpaceX está planeando aumentar la cadencia de lanzamiento de cohetes reutilizables en 2018, que llegaría a 30 durante el año, y sería la mitad de los que se hagan en el planeta. Es importante aumentarlos para que el BFR pueda usarse como base de la exploración de Marte. El Dragon 2, otro de los cohetes de SpaceX, estará listo para lanzarse el próximo año, y se acoplará con la EEI (Estación Espacial Internacional), como prueba previa para el envío de material a Marte.

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BFR será un cohete multipropósito que igual podrá poner pasajeros en la otra punta del planeta en tiempo récord que poner satélites en órbita, pero también llegar a la Luna. Que, para Musk, le parece increíble que en 2017 no haya ya una base lunar establecida y en funcionamiento. «Pero qué demonios está ocurriendo», ha dicho sobre el tema, claramente molesto.

El proyecto de colonización de Marte, más allá de las dos naves iniciales, sería enviar otras cuatro en 2024. La fase inicial de colonización de Marte incluye la creación de la fábrica de combustible necesario para que las naves vuelvan de Marte, así como los primeros habitáculos para que haya presencia humana permanente en el planeta rojo.

Vía: SlashGear.