Al igual que otros fabricantes, Xiaomi cree que la forma de reducir costes es crear sus propios procesadores para teléfonos, también llamados SoC —sistema en chip—. El primero de ellos es el Surge S1 creado junto al fabricante de chips Leadcore a través de una aventura empresarial conjunta llamada Pinecone.

La presentación del SoC ha tenido lugar junto a la del teléfono Mi 5c, que mantiene un diseño muy iPhone, que es prácticamente el diseño por defecto de la mayoría de los fabricantes chinos. Buen diseño, sin duda, pero ya cansa verlo en todas partes. Estará disponible con el aluminio en rosa, oro y negro, y el frontal en blanco o negro, según modelo.

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El procesador Surge S1 es de ocho núcleos, con dos clústeres de tipo Cortex-A53, uno funcionando a 2.0 GHz y el otro a 1.4 GHz. El chip está fabricado a 28 nm, por lo que dista de ser la litografía más puntera, pero del que Xiaomi asegura que tiene un gran consumo y un gran rendimiento. Lo sitúan al nivel del Snapdragon 625 o el Helio P20. Incluye una GPU Mali-T860 MP4, compatible con las librerías gráficas modernas como Vulkan.

Entre otras capacidades, es compatible con VoLTE —voz sobre LTE—, dispone de un procesador de señales para mejorar la calidad de las llamadas, un ISP con algoritmos de reducción de ruido para mejorar el detalle de las fotografías en condiciones de baja iluminación, y un entorno de ejecución seguro (TEE).

Volviendo al Mi 5c, el teléfono incluye una pantalla de 5.15 pulgadas con resolución de 1920 x 1080 píxeles, con 550 nits de brillo y contraste 1500:1, abarcando el 95 % de la gama de color NTSC. Dispone de 3 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento, sin lector de micro-SD pero con doble ranura SIM.

Incluye Bluetooth 4.1 y wifi 802.11 ac. La batería es de 2860 mAh con conector USB tipo C y carga acelerada de 9V y 2 A. La cámara trasera es de 12 megapíxeles con apertura f/2.2, y la frontal es de 8 Mpx de gran angular con apertura f/2.0. En el botón de inicio frontal se incluye el lector de huellas dactilares.

Se pondrá a la venta en China por 1500 yuanes, que son unos 205 euros al cambio directo —o unos 270 euros aplicando impuestos y aduanas—. Llegará con una versión de MIUI basada en Android 6.0, pero se podrá actualizar avanzado marzo a otra versión basada en Android 7.1.

Vía: TechCrunch.