BlackBerry cedió su marca en lo referente a la producción de teléfonos a la empresa china TCL, que ha sido la encargada de producir la nueva BlackBerry, llamada KEYone, y de presentarla en el Mobile World Congress 2017. TCL ha combinado lo mejor de los teléfonos Android con la característica diferenciadora de toda la vida de las BlackBerry: su teclado físico.

La pantalla del teléfono se queda en las 4.5 pulgadas con una resolución de 1620 x 1080 píxeles, pero a cambio gana el teclado físico en la zona inferior, que también funciona como un pequeño panel táctil para hacer gestos. Por ejemplo, a la hora de escribir se puede deslizar el dedo hacia arriba para enviar la palabra que el sistema predice que estás tecleando, o hacia la izquierda para borrar. La intención es que la escritura sea mucho más rápida que hacerlo en una pantalla táctil.

El procesador elegido por la compañía es un Snapdragon 625, de ocho núcleos Cortex-A53 a 2 GHz, acompañado de una GPU Adreno 506. No es uno de los procesadores más potentes, pero proporcionará buena fluidez al Android 7.1 con el que llegará preinstalado. Dispone de 3 GB de RAM, 32 GB de almacenamiento y lector de tarjetas SD de hasta 2 TB.

La batería es de 3505 mAh, compatible con carga rápida, capaz de llenar el 50 % de su capacidad en 36 minutos. El conector utilizado por la compañía es un USB 3.1 tipo C, y también dispone de Bluetooth 4.2 y wifi 802.11 ac, con posicionamiento GPS, GLONASS y Beidou. Las bandas LTE dependerán de la versión que se compre —Europa o América—, pero tendrán bandas variadas como para usarse en cualquier país del mundo, China incluida.

El diseño es ligeramente distinto de lo que se viene haciendo —aunque solo sea por su teclado—, aunque su carcasa está hecha de aluminio, con una tapa trasera de plástico texturizado en negro. TCL lo llama "diseño de gama alta". En la parte trasera hay una cámara de 12 megapíxeles con sensor IMX378 de Sony, uno de los mejores que hay, por lo que la calidad de la imagen ya dependerá del posprocesado que realice la aplicación de cámara. La delantera es de 8 megapíxeles de gran angular. El lector de huellas dactilares va integrado en la barra espaciadora.

La intervención de BlackBerry en este teléfono, aparte de cederle el nombre de marca, gira en torno al software y los servicios seguros de la compañía, que no podían faltar. Según BlackBerry, ellos se encargan de "poner la inteligencia al móvil", y es un ejemplo de su giro de fabricante de teléfonos a una empresa de software. Incluye las aplicaciones de seguridad DTEK, prometen actualizaciones de seguridad mensuales, y una plataforma de comunicaciones seguras.

Se pondrá a la venta en abril por un precio de 599 euros, 549 dólares o 499 libras, en un único color negro.