Deus Ex: Mankind Divided es uno de los pocos juegos que usan DirectX 12 que hay ahora mismo en el mercado, pero para AMD es un ejemplo de lo que se puede conseguir con sus tarjetas gráficas y DX12. La compañía ha probado el juego en modo CrossFire, con los ajustes del juego en muy altos, y a una resolución de 1440p. Bajo estas condiciones, añadir una segunda tarjeta gráfica generalmente no consigue aprovechar el 100 % de su potencia, y tradicionalmente el CrossFire funciona terriblemente mal. Pero bajo DirectX 12 y la multi-GPU explícita, la cosa cambia.

Se deja en manos de los desarrolladores la gestión de varias tarjetas gráficas en el equipo, por lo que lo que ha hecho Eidos en Deus Ex: Mankind Divided no se verá tampoco demasiado en otros juegos. Es una demostración, junto a AMD, de las bondades de la computación asíncrona, que permite duplicar literalmente los FPS al añadir una segunda tarjeta idéntica a la primera que haya en un equipo. Con una RX 480 de 8 GB se obtienen 35 FPS en el juego, y con dos se obtienen 70 FPS.

La otra cara de la moneda que no está diciendo AMD en este caso es que la multi-GPU explícita de DirectX 12 permite combinar tarjetas de distintos fabricantes, ya sea Intel, AMD o Nvidia. Por tanto, ese aprovechamiento del 100 % de la segunda tarjeta gráfica se debería producir también al añadir al sistema una tarjeta Nvidia. Al menos en teoría, si no hay impuestas trabas por la colaboración entre ambas empresas, porque las tarjetas Pascal también son capaces de la computación asíncrona, como demuestran las pruebas de Gears of War 4 entre otras.

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Vía: Nota de prensa.