Los procesadores de Apple continúan dominando el mercado de los teléfonos, y el que va incluido en el iPhone 7, A10 Fusion, es el que mejor rendimiento da actualmente, y el Snapdragon 821 sigue sin ser competencia. El secreto de Apple ha sido durante estos años en centrarse en procesadores de dos núcleos y perfeccionarlos al máximo para que la mayoría de tareas mundanas las hagan de manera más rápida que la competencia.

Eso se nota a la hora de ejecutar JavaScript o hacer transiciones y cambios entre aplicaciones cuando se le acompaña con la GPU. Los nuevos núcleos del A10 Fusion se llaman Hurricane, y tienen un tamaño de 4.18 mm2 cada uno. Por comparación, los núcleos Kryo del Snapdragon 820 tienen 2.79 mm2, y el Samsung M1 utilizado en el Exynos 8890 mide 2.06 mm2.

El A10 Fusion incluye adicionalmente dos núcleos de bajo consumo, pero que no se les puede ver desde fuera del procesador. Estos núcleos miden 0.78 mm2, en comparación a los 0.45 mm2 de sus equivalentes Cortex-A53 de otros procesadores. En general, la decisión de Apple de núcleos de mayor tamaño está orientada a reducir el consumo en cargas bajas, en el que el mayor número de transistores ayudan en la métrica de rendimiento por vatio.

Cuando es necesario, el propio procesador mueve los procesos en ejecución a los núcleos de menor potencia y consumo para ahorrar batería, de forma transparente y eficiente. No es como ocurre en los procesador actuales big.LITTLE que penalizan la transición de procesos de los núcleos de mayor potencia a los de menor potencia, en muchos casos eliminan cualquier ahorro de consumo que pudiera derivarse del uso de los núcleos eficientes.

Con la rápida evolución de potencia de la arquitectura ARM de Apple, se le está empezando a comparar con Intel en el sector de los microprocesadores, y con la potencia que podría tener un procesador con tres o cuatro núcleos Hurricane podrían servir fácilmente para los portátiles MacBook Air y sustituir a los Intel Core M y Core U.

Vía: WCCFTech.