El gobierno francés ha tomado una interesante decisión, por la cual instalarán 1.000 kilometros de paneles solares en sus carreteras a lo largo de los próximos cinco años. El anuncio llega tras cinco años de investigación, desarrollada conjuntamente por la empresa constructora Colas y el Instituto Nacional de Energía Solar.

Los paneles que se van a instalar proporcionarán energía a 5 millones de habitantes, aproximadamente un ocho por ciento de la población de Francia. Entre las críticas que ha recibido está el de ser un proyecto caro, inseguro e ineficiente. Las autoridades aseguran que los paneles empleados, por una patente de Colas llamada Wattway, pueden ser instalados encima de las carreteras sin necesidad de realizar obras. Además, poseen más agarre, lo que ayudará a reducir los accidentes de tráfico, y son resistentes a los elementos.

Según las estimaciones realizadas, las carreteras sólo están ocupadas un diez por ciento del tiempo, pudiendo emplearse el tiempo restante para generar energía. 20 metros cuadrados de paneles pueden cubrir las necesidades energéticas de un hogar, sin incluir las necesidades de calefacción.

Se considera que las granjas solares, así como las instalaciones en los techos de las casas, cumplen mejor las condiciones que necesitan los paneles para ser eficientes. Aun así, será interesante comprobar cómo funciona el experimento francés pues, de ser un éxito, otros países podrían aprovecharse de la experiencia.

Vía: Science Alert.