La labor de Xiaomi en la fabricación de teléfonos le ha valido posicionarse entre las primeras marcas en un corto espacio de tiempo. Actualmente está luchando con Huawei como mayor vendedor en China, y por eso de cara a las navidades (y de forma más importante, para el Año Nuevo chino el 8 de febrero) está empezando a renovar su catálogo.

El primer producto es el Redmi Note 3, que llega con MIUI 7 basado en Android 5.1. Es una phablet con pantalla de 5,5 pulgadas 1080p, procesador Helio X10 (el antiguo MediaTek 6795), 2 GB de RAM y 16 GB de almacenamiento interno (no mencionan que incluya lector de microSD en ninguna parte de la presentación o diapositivas, ni en las caractetrísticas). La cámara principal es de 13 megapíxeles, con apertura f/2.2 y flash LED de dos tonalidades, que promete enfocar en 0,1 s.

Aunque el diseño actualmente ya está muy visto, destaca por su construcción con cuerpo de metal y mantiene los botones físicos, que es una de las cosas que busco en un teléfono (y no tener que estar jugando a deslizar el dedo para sacar la botonera para ir a la pantalla de inicio). No es un teléfono especialmente delgado (8,65 mm), pero al menos incluye una batería de 4.000 mAh.

Incluye lector de huellas dactilares, que poco a poco se está convirtiendo en un estándar entre los teléfonos, y más en cuanto se imponga Android 6.0 Marshmallow y los pagos sin contacto. Incluye doble ranura SIM, ambas con soporte a LTE.

Disponibilidad y precio

La versión con 2 GB de RAM costará 899 yuanes (unos 132 euros, en torno a los 170-180 euros sumando IVA, gastos de importación y la fuerza del dólar) y la versión de 3 GB de RAM serán 1.099 yuanes (unos 160 euros sin IVA ni aduanas). Se pondrá a la venta el 27 de noviembre.