Cuando investigas en un campo nuevo, generar patentes es una forma de asegurarte que consigues amortizar la inversión en investigación realizada. Pero si es un sector nuevo en el que no parece que vayas a poder licenciar esas patentes porque nadie esté interesado, no es algo bueno para que los consumidores tengan interés en tus productos.

Tesla es lo que pensó hace meses cuando anunció que no cobraría nada por utilizar su portafolio de patentes de vehículos eléctricos, siempre y cuando se utilicen de buena fe. Ahora Ford se une al grupo de promotores de estas tecnologías haciendo exactamente lo mismo.

Ford solicitó en 2014 más de 400 patentes relacionadas con vehículos eléctricos, un 20% del total de patentes solicitadas, por lo que dan fe de su apuesta por la innovación. La compañía tiene unas 650 patentes concedidas, y otras 1.000 en procesos de adjudicación, de lo cual se pueden beneficiar todas las compañías del sector, con la intención de mejorar la investigación e innovación en este tipo de vehículos.

Son patentes que cubren desde el funcionamiento de las baterías de los vehículos, hasta los sistemas eléctricos de control de frenada o la forma en la que se muestra información a los usuarios de aceleración y freno.