Una de las mejores frases irónicas que ha dejado la política española en los últimos años es la de 'veo brotes verdes'. Eso cuando la crisis económica estaba en su peor momento. Samsung ha venido a decir lo mismo con sus previsiones económicas del primer trimestre de 2015. La compañía espera obtener unos beneficios de 5.400 M$, lo que supone un retroceso del 30 % con respecto al mismo trimestre de 2014, pero ve que hay signos de recuperación.

Por otra parte, sus ingresos van a descender un 12,4% hasta situarse en 43.300 millones de dólares. En realidad no son datos especialmente malos teniendo en cuenta la constante bajada de ventas de teléfonos y que durante 2015 cubrió sus expectativas de ventas en el sector de la gama alta que es donde se obtienen más beneficios por terminal.

2014 ha sido el año en el que Samsung se ha caído del guindo y se ha dado cuenta que con los buenos terminales de gama media y baja que hay en el mercado de otras marcas (como Xiaomi que le ha hecho mucho daño en China), los suyos no estaban a la altura de las expectativas de los consumidores. Esto ha provocado también descensos en picado de las ventas de sus terminales en estas gamas.

La crisis de Samsung ha motivado la llegada de buenos teléfonos con cuidado diseño (lo más criticado de Samsung) como el Galaxy Alpha, y los Galaxy A3 y A5. La presentación de los Galaxy S6 y S6 edge ha dejado a los fans de la compañía otra vez contentos, con un buen diseño y con las características que se esperaban por parte de la crítica especializada, que veremos si se traduce en lo que el consumidor busca en ellos.

Vía: TechCruch, TechCruch.