La situación del sector de la electrónica de consumo es abiertamente deplorable. Están luchando contra los bolsillos infinitos de las empresas de inteligencia artificial, y al final los que lo sufrimos somos los consumidores. Todo para entrenar unas IA que… bueno, en fin, ya sabéis. No hemos aprendido nada de la ciencia ficción. Así que todo está nuevamente subiendo de precio por la escasez de la DRAM y NAND, a la espera del impacto de la guerra de Napoleón Trump contra Irán, y Sony ha anunciado una subida de precios de sus consolas.
A partir del 2 de abril, la PlayStation 5 sube de 550 euros a los 650 euros para la versión con lector de discos, o de 500 a 600 euros para la versión solo digital. La PlayStation 5 Pro pasa de los 750 euros hasta los 900 euros, mientras que el PlayStation Portal pasa de 200 euros hasta los 250 euros. Es una subida de en torno al 20 % en todos los casos, que no es precisamente una pequeña subida.
Empresas como Sony solían negociar a un año sus contratos, por lo que como comenté hace seis meses, el impacto real del aumento del coste de la DRAM y NAND 3D vendría a partir del segundo trimestre de este año, sobre todo en torno a junio-julio. El precio empezó a subir notablemente a mediados del segundo trimestre de 2025, acelerándose en junio-agosto y disparándose a partir de septiembre. En el sector consumo se empezó a nota en noviembre, por el habitual desfase entre producción de chips y su uso en productos finales. Así que esto no es más que el principio de las continuas subidas de precio que veremos en el segundo y tercer trimestres de este año.
Quizás Sony la haya aplicado con un poco de antelación, pero de cara a sus cuentas es mejor hacerlo a principios del trimestre, con tiempo antes de la campaña vacacional, que durante ella. Así, cuando llegue junio y el consumidor quiera una nueva PlayStation, la polémica de la subida de precio ya habrá desaparecido.
Vía: WCCFTech.