Crimson Desert es un derivado de Black Desert, un popular título de rol multijugador en línea, que lleva desde unos cuantos años ocupando espacio en mi biblioteca de Steam. Lo he jugado poco, pero hay gente muy enganchada. Así que hay ciertas ganas de hincarle el diente a Crimson Desert, aunque solo sea porque actualmente prefiero los juegos en solitario. Las buenas noticias es que llega a Windows, macOS, Xbox Serie X|S y PS5 con unos requisitos comedidos.

Por ejemplo, los mínimos son una GTX 1060 o RX 5500 XT con un Ryzen 5 2600X o Core i5-8500 para jugar a FHD y 30 f/s con escalado desde 900p, mientras que los 'ultra' duelen más, porque son para 4K y 60 f/s y piden una RX 9070 XT o RTX 5070 Ti con un Ryzen 7 7700X o Core i5-13600K. Precisa de 16 GB de RAM y 150 GB de almacenamiento con Windows 10 22H2 o superior.

Los mínimos de Mac son curiosos, porque son para usar MetalFX con interpolación a HD y 60 f/, y los mínimos piden un M2 Pro si no se quiere trazado de rayos, o un M3 o M4 para 900p y 60 f/s con trazado de rayos. Para ultra (4K y 60 f/s con interpolador y MetalFX), se pide un M3 Ultra o M4 Max. Sobre las consolas, bueno, se indican los distintos ajustes de calidad para PS5, PS5 Pro, Xbox Serie X y Xbox Serie S, peor a FHD se asegura prácticamente jugar a 60 f/s.

Vía: TechPowerUp.