El debate de consolas contra PC es uno de esos en los que los fanboisde una y otra facción se tiren puñaladas a la mínima oportunidad. En el caso de Destiny 2, ya ha dado bastante de lo que hablar, además por comentarios de la propia Bungie, el estudio que desarrolla el juego para Activision. En este caso, en Edge Magazine, el productor ejecutivo del juego, Mark Noseworthy, ha dejado otras declaraciones que se pueden entender de muchas formas.

Todo se basa en la simulación del mundo de Destiny. Treinta IA a la vez, grandes espacios abiertos, seis jugadores, algunas veces con vehículos, y las futuras naves de desembarco; ahí es donde estamos usando la potencia de la CPU.

La polémica, y el comentario, se centra en que en consolas el juego solo se podrá jugar a 30 FPS. Ese comentario se ha visto como un indicativo de que la potencia de la Xbox One X va a ser mala, con una parte de CPU basada en Jaguar pero adaptada a los 16 nm usados en las fundiciones de TSMC, pero es que va a ser 30 FPS en PS4 y Xbox One, pero también en PS4 Pro y Xbox One X. Hay múltiples interpretaciones al respecto, según de qué facción se sea.

¿Podríamos hacer funcionar Destiny a 60 FPS? Sí, pero el espacio de juego sería menor, sería menos cooperativo, y habría menos monstruos a los que disparar. Ese no es el juego que queríamos hacer.

Sobre todo estamos intentando crear un juego de acción increíble. No creemos que las decisiones que hemos tomado vayan a lastrar al juego en lo referente a la simulación del mundo frente a la tasa de fotogramas. De hecho, creemos que estamos ofreciendo una experiencia al jugador que no puede tener en ninguna otra parte debido a estas decisiones que estamos haciendo.

Pero si la tasa de fotogramas es algo que realmente te importa, existe una plataforma en la que puedes gastar tanto dinero como quieras para ir tan rápido como quieras.

Esto lo entenderá la raza superior de PC —un término usado originalmente como peyorativo y del que no se puede estar orgulloso al usarlo, sobre todo por su sesgo racista— como que las consolas son malas, pero no es lo que está diciendo Noseworthy. Lo que está diciendo es que la consola tiene el coste que tiene y tiene el hardware que tiene, y tienen que crear experiencias con lo que tienen: prefiere jugabilidad a calidad gráfica. Si se quiere calidad gráfica, se tiene el PC, e invertir 1500 a 2000 euros en un equipo con una GTX 1080 Ti y un Core i7-7700K, o más si se quiere jugar con dos GTX 1080 Ti y asegurarse los 4K y 60 FPS.

Pero por 250 euros que cuesta una Xbox One no se pueden pedir milagros frente a un PC de 800 euros con una GTX 1060, que es lo recomendado para el juego. Son productos orientados a públicos distintos aunque alguna vez se solapen intereses, y en este caso el mantener a 30 FPS también en Xbox One X y PlayStation 4 el juego responde a que no haya ventajas en el multijugador de los jugadores de una PS4 frente a los que usen la PS4 Pro, jugando a 30 FPS en una y 60 FPS en otra.

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Vía: Ars Technica.