AMD es la empresa quiero y no puedo, siempre a la sombra de NVIDIA e Intel, hasta que en los procesadores consiguió hacerle finalmente sombra a Intel, que es la que ahora está en una mala situación. Pero en las tarjetas gráficas sigue sin poder hacer nada contra NVIDIA, y básicamente ha tirado la toalla con la excusa de la inteligencia artificial. Porque, según Lisa Su, «somos una compañía que pone por delante los centros de datos, ese es nuestro pefil, y, como sabes, necesitamos más potencia de cómputo para todas estas aplicaciones».
El problema de fondo es que en la presentación de resultados del tercer trimestre se ha hecho evidente que, una vez más, a AMD le da totalmente igual los jugones. Fue ya palpable desde hace unos años al mover producción de las Radeon a los EPYC, y ahora ese movimiento ha sido aún mayor. Porque la caída del 40 % en las ventas de las Radeon no significa que no haya interés en sus chips gráficos: lo que significa es que está moviendo toda esa producción a las acelaradoras. Dan un margen de beneficio mucho mayor.
Bueno, sí, por dar toda la información diré que es que asegura que hay menos ventas de chips «semipersonalizados» a Sony y Microsoft así como la propia caída de las Radeon. Pero esas ventas, siendo incierto cuando llegarán la próxima generación de consolas, significa lo mismo que he dicho: AMD no lo está usando para reducir la presión sobre el precio de las Radeon aumentando su disponibilidad a un precio razonable. Desde un punto de vista empresarial, Lisa Su y su gentuza están haciendo lo que deben porque el dinero es lo primero. Pero luego que no vengan con gilipolleces de que apoyan a los jugones, porque se les ve el plumero anglosajón del que adolecen todas las compañías estadounidenses de querer tratar como idiotas a todo el mundo, dentro y fuera de sus fronteras.
Vía: TechPowerUp.