La situación del sector de los videojuegos es mala por una serie de razones que tienen que ver con mezclar política con videojuegos. Una mala combinación propia de la «polarización» que vive Occidente en que ya todo es blanco o negro, sin grises. Así que tras una serie de fiascos por parte de EA en la última década, combinado con la tendencia de los jugones hacia los juegos de siempre, sigue con los despidos para allanar el camino a su venta a los saudíes por 55 000 M$.

Esa operación es del año pasado, pero se completó el proceso de aprobaciones de los distintos países en los que opera Electronic Arts el pasado agosto. Desde antes se estaban preparado más recortes de personal y cierres de estudios, tras una década en la que EA había comprado unos cuantos estudios como Respawn o Codemasters, entre varios otros.

En el caso de BioWare, la compañía ha optado por cerrar el estudio tras veinte años de aquirirla. Así que se van a cancelar la mayoría de los proyectos que tuviera entre manos. También ha despedido a 400 empleados, o en torno al 3 % de su plantilla de unos 14 500 empleados en todo el mundo. Es una pena que un estudio como BioWare desaparezca formalmente, aunque de facto desapareciera hace mucho cuando dejó de hacer buenos juegos por decisiones de la dirección de EA.

Vía: TechSpot.