En los tiempos de la escasez de chips de memoria, Microsoft se ha dado cuenta de que Windows 11 tiene mucho margen de mejora para optimizar el deplorable uso de RAM que hace. Porque, si algo está dejando claro en la fiebre de la IA, es que los fabricantes vuelven a vender equipos con 8 GB de RAM como si estuviéramos en 2015. Si algo bueno tiene la IA es que va a sacar las vergüenzas de los picacódigos que cobran 200 000 dólares al año y que a lo largo de décadas han hecho un trabajo nefasto. La IA lo soluciona en un abrir y cerrar de ojos, como con el cliente de Epic Games. Un mal diseño inicial lleva a picar código basura que ahora tiene que corregir las IA.

Volviendo al asunto —para que no me vuelvan a preguntar que qué tengo contra los picacódigos—, Microsoft asegura que ahora Windows 11 responde un 20 % más rápido, y que puede mantener en memoria hasta 2 GB más de información antes de tener que tirarlo a almacenamiento. Los cambios que ha hecho son variados, y pone de ejemplo que el sistema de widgets ahora solo se carga cuando se abren —que no lo haya hecho hasta ahora tras dos décadas de polucionar Windows es de traca—, lo cual deja hasta 200 MB más de memoria disponible para el resto del equipo. Doscientos megas por aquí, doscientos megas por allá, y al final Windows 11 consume gigas de más porque en Microsoft cobran mucho, lloran mucho, y trabajan poco. Y cuando han trabajado, ha sido para integrar malamente la IA o para romper partes del sistema operativo que funcionaban.

Desde Microsoft también aseguran haber mejorado aspectos del día a día como el emparejamiento de dispositivos por Bluetooth, reduciendo el tiempo de emparejamiento de unos AirPods hasta en 15 segundos (¡!), y las reconexiones de dispositivos. Lo cual siempre me ha parecido exagerado lo mal que funciona el Bluetooth en Windows 11 cuando en macOS o Linux es casi instantáneo. Si lo han corregido, ni tan mal. También han mejorado ciertos aspectos de juegos, aunque principalmente afecta a los juegos de los estudios Xbox, como la distribución de los sombreadores precompilados, esos trozos de código que deben compilarse al arrancar por primera vez un juego, o cuando el estudio hace cambios a ese código. Pero bueno, con lo que hay que quedarse es que la IA está mejorando Windows 11 más rápido de lo que lo han hecho en la última década los picacódigos sobrepagados de Microsoft.

Fuente: Microsoft. Vía: Videocardz.