Hay todavía mucha gente apollardada con la situación de la inteligencia artificial en el desarrollo de software, y llevo avisándolo desde que en enero o febrero llegaron los agentes de IA al gran público. Llevan en realidad desde al año pasado en algunas empresas. Han pasado nueve meses, y parece que hubieran pasado veinte años, porque parece tan lejos y ha cambiado tantas cosas en la forma de trabajar que, como digo, me parece increíble que haya picacódigos y jefes de proyecto que no sepan cómo está la cuestión de la IA: terriblemente mal.

Tan mal está que en mayo desarrollé una versión web de Photoshop, otra de Camera Raw y también de Acrobat, todas de Adobe, con la idea de integrarlas en el foro y reducir minutos en el tratamiento y publicación de noticias. En ello incluyo relleno generativo (IA) cuando hay que expandir una imagen o eliminar impurezas, cortesía de la integración de MI-GAN, un modelo ligero y potente que se puede ejecutar en el navegador.

Durante el verano he jefeado muchas más cosas, porque llevo ocho meses y medio sin programar. Así que era cuestión de tiempo que alguien lanzara clones de las aplicaciones de Adobe, en este caso programadas en Rust, que es un lenguaje de programación que puede ser más rápido que C, pero es más complicado de programar con él. Pero si lo hace una IA, la complejidad no es algo determinante, y como suelo decirle a todo el mundo, si la programación no es un problema, estás en la obligación de usar el lenguaje óptimo que exista para la tarea que quieres hacer… o te desarrollas uno que lo sea aún más, y eso que algo es lo «óptimo» o no lo es.

Están disponibles en la web de ArtCraft, y la más elaborada por ahora es PhotoCraft. Como están programadas desde cero, no hay problemas legales por ese terreno, pero los pueden tener por el aspecto visual que es lo peliagudo. Ahí Adobe podría demandarles por engañar a potenciales usuarios hacia PhotoCraft, así que me imagino que Adobe ya estará preparando la demanda. No es que PhotoCraft tenga todo implementado o funcione bien, pero funciona. Lo he probado: abre archivos de Photoshop sin problemas, pero la compatibilidad total implicaría saltarse ciertas cosas que sí serían demandables por ser cuestiones criptográficas. Pero bueno, eso serán los abogados de Adobe los que tengan que trabajar.

Todos los proyectos están disponibles en GitHub, así que son de código abierto. Lo que no lo será son las herramientas generativas, que es básicamente lo que más se usa ahora por todo el tiempo que ahorran al retocar imágenes —eliminar objetos, mejorar zonas, etc., se hace en unos segundos—. Pero eso lo tengo implementado con MI-GAN, funciona relativamente bien, y prefiero mi versión web integrada en el gestor.

Y la situación actual es esta: puedes replicar cualquier pieza de software en un par de horas, aunque luego te llevará bastantes horas más probarlo todo y dejarlo utilizable, porque las IA no lo prueban todo y no tienen en cuenta absolutamente todo. Hay que irlo repasando. Pero para eso no se necesita saber programar ni de ingeniería de software, aunque ayuda para orientar el tipo de producto que quieres. Se podría ya replicar en marzo, y con la evolución exponencial que tienen las IAG, imaginaos cómo están ahora. Opus 5.5 y GPT-6 son mejores programando que la mayoría de programadores. Con las sucripciones sobre los 100 euros de ambos se puede hacer cada semana mucho software, porque además han bajado el consumo de tókenes.

Así que, bueno, ya sabéis por qué tenéis los 32 GB de DDR5-6400 a 600 euros: para que cualquiera se pueda hacer un Photoshop. Que todo sea dicho, es en lo que están muchas empresas pequeñas y muchos autónomos. Las empresas grandes que desarrollan software son dinosaurios esperando el meteorito.