La situación financiera de Intel está mejorando, pero dista mucho de ser idónea para afrontar el futuro cercano. Ese futuro implica que los fabricantes de chips tienen que aumentar su capacidad de producción enormemente por la fiebre de la IA, ya que no es una fiebre pasajera, sino hemorrágica. Así que Intel va a proceder a vender más acciones para obtener un objetivo de 19 700 millones de dólares de nueva financiación, y de momento hay un alto interés en esa oferta de la compañía, aunque diluya el control de la misma.
Esta oferta ha atraído inversores que en conjunto ofrecen 100 000 millones de dólares, pero de momento se limitará a vender 210 526 315 acciones a 95 dólares cada una, salvo cambios de opinión. Al final no consiste en vender acciones por venderla, sino obtener dinero para propósitos bien definidos de antemano. Hay margen de que venda en torno a un diez por ciento más de acciones para alcanzar los 23 000 M$ de financiación adicional.
Intel no ha hecho público a dónde iría la financiación, dando evasivas sobre que se usará a lo largo y ancho de sus divisiones. Para construir nuevas fábricas, tiene que zanjar el terreno, construcción, posibles subvenciones gubernamentales y la maquinaria litográfica, sobre todo la de ASML, por lo que llevará cierto tiempo saber dónde irá concretamente esa financiación extra. Pero sobre todo irá a Intel Foundry, su división que empieza a destacar con su proceso de 1.8 nm y que tiene por objetivo ser altamente competitiva con la litografía de 1.4 nm.
Vía: Tom's Hardware.