Intel ha pasado por malos tiempos, pero con una buena ronda de recortes iniciada por Pat Gelsinger, y continuada por Lip-Bu Tan, ha conseguido darle la vuelta a su mala situación económica. Ha ayudado mucho la fiebre de la IA porque, como han asegurado sus directivos desde hace años y medio, están vendiendo todos los chips que producen, incluso creando procesadores de chips de sobra de obleas que no han conformado para los productos oficiales.
Los ingresos de su segundo trimestre de 2026 han mejorado un 25 % interanualmente hasta los 16 100 M$. En la práctica tuvo unas pérdida de 11 M$, mirando a los datos del plan general contable (PGC). El dato positivo es que ha tenido un margen bruto del 40.4 %, lo cual son 12.9 puntos porcentuales más, asegurando mejor el futuro de la compañía y su capacidad de inversión en nuevas fábricas de Intel Foundry.
La unidad de negocio de Computación de Cliente e IA Física ingresó 8900 M$ o un 13 % más interanual. Los beneicios han sido inferior de 2300 M$, o un 9.5 % más. La de Centros de datos e IA unos 6300 M$ o un 59 % más, que es donde llegan buena parte del aumento de ingresos del trimestre. Sus beneficios han sido de 2500 M$, o un 316 % más interanual, porque los márgenes de beneficios en procesadores y aceleradoras de IA está siendo brutal. Se vende todo lo que se produce.
Intel Foundry ha empezado a producir con su litografía 18A para terceros y para sí misma, lo cual ha hecho que los ingresos hayan aumentado un 31 % hasta los 5800 M$. El proceso 18A-P está en producción de riesgo. Las pérdidas han sido en esta ocasión de 2100 M$, o un 35 % menos que los 3200 M$ del T2 2025. No es que la situación de Intel sea mucho mejor, pero al menos está sacando beneficios de la IA.