Intel lanzó hace unos meses los Core Ultra 2 Plus para equipos de sobremesa y portátiles, y para los primeros se ha centrado en dos: el Core Ultra 5 250K Plus y el Core Ultra 7 270K Plus. Lo bueno de ellos fue el precio, que con un PVR (precio de venta recomendado) de 189 dólares y 289 dólares —compra al por mayor, lo habitual en las distribuidoras que sirven a Amazon, PcComponentes, Newegg y demás—, son buenas alternativas a los productos de AMD aunque no aprovechen igual una RTX 5090 jugando a FHD y 240 Hz. O sea, bastante buenos para la inmensa mayoría de jugones. Ahora, con las subidas de precio que están ocurriendo en general, Intel ha aumentado el PVR de esos procesadores.
El 250K Plus pasa a tener un precio orientativo de 219 dólares mientras que el 270K Plus pasa a los 339 dólares, lo cual es una subida de en torno al 16 %. En multinúcleo siguen ofeciendo un rendimiento-precio muy bueno frente al 9700X o el 9950X de AMD, por ejemplo, pero el problema sigue siendo las placas base, que vas a comprar una con chipset Intel para cambiarla en cuanto quieras actualizar el equipo. Una subida de precio no va a incentivar optar por estos procesadores pero, como dice Intel, está vendiendo hasta el último chip que produce porque estamos en esos tiempos. Perder un poco de ventas en el sector jugón, que no las va a perder, para ganarlas en OEM puede resultarle beneficioso con el aumento de precio.