Intel está ampliando campo de acción a la hora de posicionar sus procesadores, y un sector que va a dar mucho que hablar es el de los procesadores para los centros de datos que están planeando ponerse en órbita por SpaceX y otras compañías del sector aeroespacial. Pero en esa ubicación se precisa de procesadores preparados para ese ambiente, e Intel ya tiene su propuesta llamada Starfire.

Estos procesadores estarán listos en breve para que las compañías empiecen a probarlos en sus proyectos, y serán especialmente caros. Por potencia, no tiene pinta que sean precisamente para cómputo, sino más bien para su posicionamiento en microsatélites en la órbita baja de la Tierra. Probablemente para ponerlos en la frontera de las redes.

Los anunciados son dos procesadores fabricados a 1.8 nm, de cuatro núcleos P y cuatro núcleos LPE, con una iGPU de cuatro núcleos Xe y una NPU de 45 TOPS. En estos procesadores el cribado es fundamental, y para asegurar una vida útil de más de diez años funcionan a bastante menor frecuencia que la que tendrían procesadores similares de portátiles. La versión de bajo consumo se queda en 1 GHz de frecuencia, y la versión de rendimiento en los 3.1 GHz. Usan LPDDR5 o DDR5, con doce canales PCIe 4.0.

El cribado es también fundamental ya que tendrán que operar hasta a 125 ºC y en condiciones de radiación extrema. Estos procesadores se producen en suelo estadounidense y principalmente están orientados al Gobierno y las empresas estadounidenses permitidas para realizar lanzamiento en el país.

Vía: WCCFTech.